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El pasado mes de Noviembre tuve el honor de ser invitado como conferencista a un Congreso de la Universidad de Colima (organizado por alumnos de la Facultad de Contabilidad y Administración).
La temática de la ponencia fue básicamente los retos que del Marketing en Latinoamérica; sin embargo la exposición tocó varios temas relacionados con los valores en el trabajo, situación que fue apreciada por el alumnado (y le soy sincero, no estaba precisamente planeado).
En muchas ocasiones tocamos infinidad de temas y teorías relacionadas con los negocios, y no reparamos en el hecho que todo esto no sirve de nada si no tenemos una base de valores adecuada.
Entre los valores que fueron mencionados estuvieron:
Puntualidad. Hemos terminado por aceptar que el latinoamericano (y en especial el mexicano) es impuntual por naturaleza. No se respeta el tiempo de los demás. Esta situación se presenta en juntas de trabajo, en aeropuertos, en salas de espera de nuestros clientes y hasta en la misma vida social. Incluso hemos llegado al colmo de criticar al puntual y tildarlo de “bicho raro”. No le extrañe que muchos negocios con el exterior no prosperan por esta “primera impresión” que se llevan los extranjeros.
Seriedad. Definitivamente un trabajo nos debe de divertir, apasionar, entretener. Lo que esta mal es pecar de inmadurez y por ende perder la confianza de los demás. Hay tiempo para todo, por un lado para echar el trago y reír y por el otro ser profesional y concentrarse en su actividad.
Responsabilidad. Solía decir un ex – jefe: “¿Quién es el dueño del perrito”. Con esto se refería a que cada actividad debe tener un responsable oficial. No podemos vivir inmersos en organizaciones que sólo buscan “aventarse la bolita” y no asumir responsabilidad de sus acciones. Mientras haya alguien quién culpar, podemos estar en zona de confort (sarcásmo).
Las Fechas. ¿Para cuándo? Es la pregunta menos contestada. Dentro de la responsabilidad se encuentra la capacidad de establecer plazos y cumplirlos. Las cosas normalmente se están dejándo para el último. Nuevamente la gente no se compromete. Hay una gran variedad de negocios que podrían usar el “tiempo de entrega express” como una ventaja competitiva, pero no se usa porque simplemente no se puede cumplir.
La orientación a resultados. Esta expresión, muy usada en los reclutamientos de personal, pocas veces se lleva a la práctica. El manejo de números es una actividad que se hace a fuerza pero no se tiene la suficiente capacidad analítica para medir resultados.
En fin, en esta conferencia aprendí mucho de los alumnos. Son muchos los vicios en los que se puede incurrir si la persona se deja llevar por la apatía y la excesiva comodidad.
Incluya estos valores en sus propósitos de año nuevo, al fin y al cabo ya sé que usted nuevamente no cumplirá con el propósito de hacer ejercicio.
Felicidades a los organizadores de Factor Congreso (incluyéndo a Javier, as del volante).
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