Mucho ruido, poco futbol...

En esta ocasión tocaré un tema que no es exclusivo del sexo masculino (le suplicamos a las damas que comenten al respecto): Mercadotecnia y Futbol. De antemano le digo que no soy aficionado de este deporte, sin embargo por compromisos de trabajo me he visto en la necesidad de asistir al estadio, lo cual no me disgusta, ya que tengo la oportunidad de analizar muchas situaciones.


En primer lugar, si usted no ha ido al estadio, se va a sorprender de la cantidad de publicidad que se maneja "a nivel de cancha", la cual no era tanta como hace apenas cinco años.

Los medios son diversos: Grandes mantas, botargas (personajes-mascotas), inflables mayúsculos, edecanes, promotores y demás elementos de un ejército dispuesto a "bombardear" a la audiencia. Este "show" emana al más vistoso carnaval (antes la publicidad en los estadios se limitaba a los anuncios al pie de la cancha y una que otra mención en el sonido local).

Quiero ponerme en los zapatos de los patrocinadores: ¿Qué tan efectiva es la publicidad en los estadios? Cabe destacar que el costo de anunciarse es muy alto (ya que en ocasiones un partido se transmite en cadena nacional y se tiene más exposición).

Vamos al grano: Déjeme decirle que desde mi punto de vista, el espectáculo que se ofrece es muy pobre (el deporte), lo cual debe de tener a los patrocinadores con cierto grado de "frustración".

Déjeme darle la visión de un aficionado-consumidor: Mi equipo va ganándo, lo cual me proporciona felicidad y satisfacción. Esta "felicidad momentánea" me lleva a disfrutar más el hecho de estar en el estadio y en consecuencia no veo objeción en comer y beber un poco más (y compro una pizza marca "D"). Tenga por seguro que más adelante a mi familia muy probablemente le compraré pizzas de esa marca, ya que me trae "buenos recuerdos". Esta es la situación ideal y el "wishful thinking" (deseo) del patrocinador.

Sin embargo, en muchas plazas (ciudades con equipos de futbol), pasa exactamente lo contrario. Se cuenta con equipos malos o mediocres que afectan la efectividad de la publicidad en estos "Templos del Deporte".

El aficionado después de ver perder a su equipo, puede tomar una actitud negativa ante todo lo que se relaciona con esa mala experiencia, incluyéndo los productos que le anunciaron. Le aseguro que estos aficionados querrán darle una oportunidad a las otras marcas, ya que las marcas del estadio tendrían una connotación de derrota o fracaso.

No hay duda que el futbol es el deporte más popular del mundo. Aficionados y patrocinadores ponen lo mejor de sí mismos, cada uno para los fines que buscan. El deporte en sí es el que se esta quedándo atrás. Si usted es o piensa ser patrocinador, piénselo dos veces. Vuélvase un "apasionado del futbol", revise estadísticas y consulte opiniones expertas que le aseguren que el equipo va a tener un buen desempeño como para que valga la pena hacer la inversión (conste que digo inversión y no gasto).

Reciba un saludo, estoy a sus órdenes para recibir sus comentarios.





ARMANDO NÁJERA
Es graduado del ITESM, Campus Monterrey en Diciembre de 1995 de la carrera de Licenciado en Mercadotécnia. Cuenta con experiencia profesional en Kellogg's de México, Ventas Autoservicio (Ciudad de México), y en Sigma Alimentos Corporativo en las áreas de Mercadeo Detalle (Monterrey, México); Ventas Exportación (San Antonio, Texas, E.U.A.) y actualmente en Comercio Electrónico(Monterrey, México).


DIRECTO A TU MAIL

Recibe esta columna periódicamente








Click Here!