El lado absurdo de las "precauciones"

El desarrollo y promoción de nuevos productos implica el acatar leyes de etiquetado y publicidad en ocasiones absurdas, pero creadas a partir de una nueva raza de consumidores.



Un empaque debe cumplir con leyes de etiquetado (descripción del producto, contenido neto, ingredientes, cuadros nutrimentales, código de barras, lugar de elaboración, etc.), un anuncio de televisión o un espectacular debe cumplir con un código de ética publicitaria. En fin, son muchos los avances que nos han llevado a tener un consumidor mejor informado.

Sin embargo, existen otros aspectos a analizar en estos medios. Me refiero a las advertencias, precauciones y demás enunciados incluidos en etiquetas, anuncios, promocionales, etc.

Antes de arrancar con los comentarios, debemos hacer una clara diferenciación entre las precauciones requeridas por la ley y las precauciones diseñadas para protegerse de las demandas por parte del consumidor, estas últimas en ocasiones demasiado absurdas.

Empecemos por citar ejemplos de enunciados necesarios y que la ley exige:
· Puede quemar los ojos y la piel
· Evite el contacto con la piel
· Manténgase fuera del alcance de los niños
· Peligroso si se traga
· Úsese en áreas ventiladas
· Contiene piezas pequeñas que pueden asfixiar a los niños
· Flamable
· Para niños de tres años en adelante

Todas estas expresiones están dentro del marco de la lógica y son útiles sobre todo para consumidores que prueban un producto por primera vez.

Ahora vienen las expresiones que a mi juicio, cuestionan la inteligencia del consumidor, pero que han tenido que ser incluidas con el fin de evitar "lagunas legales".:

· El abuso en el consumo de este producto es nocivo para la salud (tabaco): ¿No me diga?
· Fumar puede ser causante de enfisema pulmonar: ¿En serio?
· Aliméntate sanamente: Aja... ¿Y?
· Come frutas y verduras: Eso no lo sabía...
· Acompáñalas con leche: ¿Ya con esto cumples con la sociedad?
· Come bien: Cerebro calcinado por el exceso de creatividad.
· Tomar bebidas alcohólicas dificulta el manejo de maquinaria y vehículos de motor: Yo creí que los ebrios tenían mejores reflejos.

Bueno, bueno, basta de sarcasmos. No es posible que reglamentaciones absurdas estén por encima del sentido común a la hora de hacer uso de un bien o servicio.

Cuando se desarrolla una precaución, debe ser porque efectivamente existen riesgos para la salud o la vida misma, derivados de un mal uso del producto.

Tenga o no muchas advertencias un producto, nos encontramos con un problema mayor: El consumidor no lee las etiquetas y procede a utilizar el producto erróneamente (eso es tema aparte).

Las precauciones en los empaques pueden servir como herramientas mercadológicas, ya que el consumidor puede deducir que la empresa se preocupa por él. Ahora bien, si se exagera en las precauciones, el consumidor puede llegar a sentirse ofendido, asumiendo que la empresa duda de su inteligencia y sentido común.

¿Porqué han tomado tanto auge las "precauciones" en los empaques? Sin duda el principal responsable podría ser el consumidor, sobre todo aquellos que dedican sus vidas a encontrarle los defectos a los productos con el único fin de poner una demanda y sacar provecho económico. En Estados Unidos ya es una práctica común.

En este sentido, como pocas veces podríamos decir que "el consumidor no tiene la razón", y el único perjudicado es el producto mismo al quedar sobresaturado de advertencias y legales.

A manera de conclusión, le paso varios productos con su "enunciado absurdo" (prueba de que la realidad supera la ficción):

· Secadora de Pelo Westinghouse: "No se acerque al agua"
· Plancha Rowenta: "No se planche ropa sobre el cuerpo"
· Aspiradora: "No se aspiren combustibles ni líquidos flamables"
· Café de McDonald's: "Precaución: Contenido caliente".
· Agua mineral Sainsbury: "Vegetarianos la pueden consumir".
· Disfraz de Superman: "El uso de este producto no le permite volar"
· Cámara fotográfica: "Esta cámara funciona sólo si tiene rollo".
· Promoción de Fritos: "No es necesario comprar, detalles adentro de la bolsa".
· Cacahuates de American Airlines: "Abra paquete. Coma los cacahuates".
· Limpiador Windex: "No se aplique en los ojos"
· Aspirina Bayer: "No se tome si es alérgico a la aspirina".

No hay duda que la Mercadotecnia en malas manos es un arma mortal.





¿Te gustó esta columna?
                    No

Armando Nájera
Graduado en Mercadotecnia (ITESM, 1995), con experiencia en el sector alimentos. Laboró en Kellogg's de México y actualmente se desarrolla en el área de Marketing Carnes Frías de Sigma Alimentos.

Columnas Previas


DIRECTO A TU MAIL

Recibe esta columna periódicamente





- Empaque: el vendedor silencioso
- Desarrollo de productos y servicios
- Los valores de la publicidad
- Las mentiras en la publicidad









CONTENIDOHERRAMIENTASCOLUMNAS
ENCUESTACASOS DE ÉXITOFORO DE DISCUSIÓN
CHAT CON EXPERTOSLINKS EVENTOS Y CURSOS
DIRECTORIOSESPACIO PERSONALPERFILES
PREMIEREHUMORHIPERTIENDA

© 2002 Hipermarketing.com
Todos los Derechos Reservados


Click Here!