Planeación de propósitos de año nuevo

Se acerca el fin de año y nuevamente el balance final parece incierto, ¿Fue positivo o negativo?, ¿Fuimos mejores seres humanos?, ¿Hicimos alguna diferencia o simplemente fuimos parte de la “bola”?



Sin adentrarnos mucho en cuestiones religiosas, haré referencia a los siete pecados capitales como base para ordenar las ideas:

Gula
¿Qué tal el tema de la comida? Espero que hayas comido con balance en este año. ¿Comiste en exceso? Probablemente sí.

A veces uno no quisiera comer tanto, pero hay restaurantes en los que sirven porciones excesivamente grandes. Que no te dé pena, comparte platillo o pide la mitad para llevar y congelar.

Aquí el punto es quedar satisfecho, no llenar hasta sentirse mal. Sin duda el comer en exceso tiene repercusiones negativas. No pidas 10 tacos y un refresco "light", ¿A quién engañas? Sólo a ti mismo.

Propósito: Deja los excesos sólo para ocasiones especiales, no hagas del "mal comer" una actividad de todos los días.

Envidia
Sentimiento muy común basado sobre todo por los contrastes sociales que presentan países en vías de desarrollo. La industria automotriz es un ejemplo. Con la entrada de marcas europeas, las envidias y la competencia por ver quién tiene el "mejor auto" se ha hecho más fuerte.

También el tema de la ropa. Existe una obsesión por vestir una "marca", no una prenda.

En fin el propósito de año nuevo deberá ser: Demostrar nuestra calidad como personas por medio de acciones hacia el prójimo, no por los bienes que portamos. La calidad personal no la define un auto, una casa, un reloj o un pantalón. Recuerda: nada te llevas al otro mundo.

Avaricia
Este "pecado" tiene dos facetas: La avaricia "buena" y la avaricia "mala". La avaricia buena es la que nos permite cuidar el dinero y ahorrar, sobre todo si la situación económica se complica. La mala se basa en no ser generoso con quien lo necesita.

Muchos de ustedes pagan a una persona para que haga la limpieza de su vivienda. ¿Porqué limitarse a pagar sólo su sueldo? De vez en cuando sorprenda a esa persona, páguele un poco más, dígale: "Seño, váyase a cenar fuera con su familia".

La avaricia no sólo es económica, también puede ser como persona. Si usted todavía tiene padres y/o abuelos, más le vale dedicarles algo de su tiempo, antes de que sea demasiado tarde.

El propósito es claro, dedique un poco de sus recursos o de su tiempo a hacer feliz a las personas que están a su alrededor. El "hubiera" no existe.

Lujuria
Pregunta: ¿Qué tan sanamente te divertiste o conviviste con los demás?, ¿Qué tan respetuoso fuiste con el sexo opuesto? Aquí no hay mucho que comentar, el propósito es simple: Diviértete sanamente, no afectes tu estructura de valores, no arriesgues todo lo bueno que tienes en tu vida, predica con el ejemplo.

Ira
Quien se enoja pierde. En el trabajo es muy fácil enojarse, ya que las situaciones de tensión se presentan a cada momento. Es un hecho que no todos "jalan parejo". Enojarse con los compañeros de trabajo a la larga te perjudica, ya que te haces de enemigos que te pondrán piedritas en el camino.

Tampoco te enojes por el tráfico, ya que si vas tarde a alguna parte, es tu culpa, no de los demás. Por otra parte, no te enojes con la familia, ¿Qué culpa tienen tus hijos que no te haya ido bien en el trabajo?

En fin, son muchas las situaciones en las que nos podemos enojar. El propósito: la paciencia, la tolerancia y la búsqueda de soluciones, no quejarse de los problemas.

Vanidad
La vanidad tiene muchas caras, tal vez te sientes el más capaz en tu trabajo (ojo, sin serlo); tal vez te sientes la más atractiva. Hay que distinguir entre la auto-motivación y la vanidad. La auto-motivación es tener confianza en sí mismos y explotar las fuerzas al máximo. La vanidad es dar una imagen inexistente, es despegar los pies de la tierra.

Propósito: La modestia, la sencillez. No veas a nadie por encima del hombro. Tal y como dice un poema: "Siempre habrá personas más pequeñas y más grandes que tú".

Pereza
No hay mucho que comentar de este tema. La ley del mínimo esfuerzo parece dominar muchos aspectos de nuestra vida. Recuerdo que un proveedor en mi trabajo me quedó mal porque sus empleados se fueron a ver el Fútbol.

Parece que los refranes y dichos son simples utopías: "Al que madruga Dios le ayuda", "No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy", "Al ojo del amo engorda el caballo", "Quien hambre tiene le atiza a la lumbre".

El propósito: Una cultura de trabajo genuina.

En conclusión, los propósitos de año nuevo deben de tener un impacto positivo en áreas como:
· Crecimiento económico
· Crecimiento Intelectual
· Vida Familiar
· Vida Personal
· Conciencia Social
· Estado Físico

Etcétera, etcétera. No hagas del próximo año, otro año de promesas incumplidas.

Felices fiestas.





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Armando Nájera
Graduado en Mercadotecnia (ITESM, 1995), con experiencia en el sector alimentos. Laboró en Kellogg's de México y actualmente se desarrolla en el área de Marketing Carnes Frías de Sigma Alimentos.

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