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La creatividad no tiene límites
Creatividad por definición es la capacidad de producir ideas, conceptos, desarrollar, crear soluciones innovadoras que se aplican en cualquier área profesional, ciencia, disciplina o especialidad. Pero particularmente en las áreas de comunicación interpersonal, masivas, directas o de cualquier forma que este conjunto de elementos lleguen a nuestros sentidos, siendo ésta una herramienta importante para el marketing.
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Existen metodologías para desarrollarla, procesos de asociación espontánea, y todo tipo de recetas para gestar la creatividad. Pero definitivamente el individuo o la mente creadora deberá tener la facilidad, factibilidad, capacidad, predisposición, conjunto de vivencias, don o cualquier otro elemento motor para consolidarla, y en consecuencia ésta se presentará en mayor o menor medida y originalidad.
Un ejemplo insólito en la práctica y regularmente desconocido, es la mente creadora de Raymond Loewy. Su nombre no suena a institución, firma afamada, empresa global o encabezado de prensa y la razón es que su etapa productiva se desarrolló de principios a mediados de siglo 20. Impulsado por un mundo cambiante, evolutivo, repleto de eventos de transición, y guerras que lo llevaron a participar en un sin fin de áreas en las que todas poseían un común denominador, de palabras del mismo Raymond, "en la formación de la vida diaria, crear sin tener en mente a un mercado consumidor, sería inético e inefectivo".
Francés de nacimiento y con tan sólo 15 años de edad, inspirado en los primeros artefactos voladores tripulados, en 1908 diseñó, fabricó y voló un avión de juguete que terminó patentándose y comercializándose en toda Francia.
Durante sus estudios de ingeniería descubrió que entre dos productos de igual precio, funcionalidad y calidad, el de mejor apariencia se venderá primero que el otro. Este principio fue el elemento fundamental del nacimiento del diseño industrial en esa época, y especializando su actividad en esta área, se convirtió en uno de los exponentes más importantes en esta profesión.
En los años subsecuentes su actividad productiva se desbordaba en áreas de diseño gráfico y arquitectura, descubriendo por experiencia personal un definido "don creativo" que perfeccionó hasta llevarlo a latitudes exponenciales.
El mismo Raymond decía que sus principales inspiraciones o fuerzas creativas las asociaba con obras de Shakespeare, Serat, Monet, Picasso, Nureyev, Coco Chanel, Archipenko, Dalí, Cortázar, reconociendo el eclecticismo y variedad aplicada a su trabajo, las bases teóricas, los principios para fabricar algún producto eran elementos secundarios dando importancia al talento natural de la creación.
La simplicidad en el diseño es la esencia, el objetivo principal es no complicar más la vida de los consumidores y esto se convirtió en el vínculo comunicacional, clave de su éxito.
Su obra es única no sólo por su efectividad sino por su trascendencia al futuro. Entre sus diseños más importantes podemos apreciar la identidad institucional de Shell petrolium, la también compañía petrolera europea BP y la Exxon.
La característica marca Nabisco, la marca de ropa New Man, bebidas carbonatadas Canada Dry, y Fanta. Las líneas aéreas United y TWA; la identidad institucional de la U.S. Mail y U.S. Coast Guard; la famosa cajetilla de cigarrillos Lucky Strike que ha perdurado con su mismo concepto y solución gráfica tras sufrir numerosas actualizaciones en su empaque.
Llegó a diseñar a solicitud Jacqueline Kennedy la estampilla postal conmemorativa de su difunto esposo.
En el área de diseño industrial, su trabajo siempre se caracterizó por la búsqueda estética y funcional en torno al consumidor. Rediseñó la que hoy conocemos como la botella de vidrio de Coca-cola, así como máquinas post mix para venta de la bebida y hasta
camiones repartidores.
Rediseñó trenes en su interior y exterior para Pennsylvania Railway, electrodomésticos para Coldspot, Singer y Shick. Su importante participación en el desarrollo de estilos y corrientes de diseño automotriz, lo llevaron a trabajar en soluciones de carrocerías para firmas como BMW, Lancia, Alfa Romeo y hasta crear su propio automóvil Avanti.
Participó en el desarrollo de diseños integrales de imagen para restaurantes desde el logotipo, fachadas y hasta cubiertos y copas de mesa, del diseño interior del revolucionario avión supersónico Concorde, hasta trasatlánticos, yates y lanchas.
Estudió propuestas de coexistencia del ser humano en un habitat artificial para los interiores de la nave skylab de la NASA.
En arquitectura diseñó los exteriores e interiores de cadenas departamentales como Foley´S, Lord & Taylor, las tiendas de autoservicio Lucky, gasolineras Shell proponiendo conceptos innovadores en ergonomía y seguridad.
Si alguna limitante existe en creatividad puede ser no creer en la capacidad y efectividad que aporte un experimentado profesionista a las soluciones en la implementación de proyectos enfocados a mercadear bienes o servicios.
Raymond Loewy nunca hubiera podido dejar su inmenso legado de no haber sido por empresarios que confiaron en él y finalmente un consumidor que disfrutara de sus ideas.
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