|
Rumania, en búsqueda de relanzar el turismo de su país, gestiona un proyecto para abrir Draculandia. El proyecto podría demandar una inversión de 32 millones de dólares y compañías como la cervecera Brau Unión y Coca-Cola, ya han adquirido los derechos exclusivos para comercializar sus bebidas en dicho parque.
La idea es resaltar y explotar el mito del Conde Drácula y aprovechar la ambivalente fascinación de la humanidad por los vampiros y vampiresas.
El mérito está en capitalizar un posicionamiento ya existente, y aprovecharlo para lanzar un proyecto que favorezca en términos económicos a un país necesitado.
Las personas que han visitado a Rumania aseguran que el tema de Drácula es inevitable. En un pueblo llamado Bran, los ciudadanos se disputan cuál de los múltiples castillos antiguos es el original donde vivía Tepes el sanguinario. Los turistas finalmente acaban yendo a 3 ó 4 de ellos.
Draculandia no le gusta a todos. Grupos ecologistas y religiosos rumanos se oponen al proyecto que por naturaleza tiene que ser controversial; pero a Rumania le hace falta una buena idea para salir adelante.
Es uno de los países más pobres de Europa: su economía está en reestructuración ya que apenas tiene 10 años de no ser comunista; casi toda su industria está obsoleta; el 45% de su población está debajo de la Línea de Pobreza; tiene un 50% de inflación anual; el 40% de su fuerza laboral está dedicada a la agricultura; su tasa de desempleo es de 11.5% y el PIB per capita anual es apenas de $ 5,900 usd.
El Gobierno y la iniciativa privada del país buscan con ahínco una forma de salir adelante. Se sienten atrapados en la era de la agricultura mientras que el mundo ya pasó por la era industrial, y se adentró a la era de la información.
En una situación económica parecida a la de México, voltean al turismo; y Draculandia parece ser una buena alternativa (hay que aclarar: el potencial turístico de México es gigante comparado con el de Rumania).
La mística del Vampirismo nace hace siglos en diversas partes del mundo. En Polonia, por ejemplo se le llama Upir y en Grecia se le conoce como Brucolaca. El origen se puede rastrear a países eslavos, donde aún se cree que un bebé que nace con un diente ya desarrollado seguramente se convertirá en vampiro.
En sentido estricto el vampiro es una persona "no muerta" (undead), generalmente un suicida que sobrevive alimentándose de la sangre de humanos, prefiriendo aquélla de vírgenes o castos.
La leyenda también afirma que los nuevos vampiros son el resultado de una infección a consecuencia de dicha mordida y así se multiplican. Los aficionados a la Vampirología (que son más de los que se creen porque prefieren ocultarlo) incluso aseguran que poco a poco están poblando al mundo.
La persona afectada, duerme en un ataúd de día. La luz del día es fatal y una puñalada o estocada en el corazón o el cierre de su lugar de descanso es lo que los mata. No se reflejan en el espejo y no producen sombra.
La novela clásica Drácula, de Bram Stoker (1897) y la leyenda, se vieron beneficiados por el hecho de que un supuesto vampiro había sido descubierto y estudiado en América del Sur y proveía una contraparte animal a la leyenda.
En la cultura pop el vampirismo aparece por todos lados. Hay novelas, cuentos, libros, websites, películas, juguetes, y hasta moda en ropa con temas de Vampiros.
Buffy la Cazavampiros es una de las series televisas más populares en el mundo; la película Blade ya sacó su segunda parte; en la película Entrevista con el Vampiro salieron estrellas como Tom Cruise y Brad Pitt. Se rumoraba que Jim Morrison de The Doors, tenía rituales sexuales donde tomaba sangre humana para dizque absorber energía.
De lo más macabro, se pasa a lo más inocente: uno de los disfraces más utilizados por los niños son los del Conde Drácula. Se pintan sangre alrededor de la boca, se ponen colmillos de plástico, capa, botas, ojeras y todo el atuendo completo y salen a celebrar Halloween.
El parque de Draculandia de alguna forma quiere emular a Disneylandia o Estudios Universal, sólo que el mercado meta sería más para adolescentes y adultos.
De llevarse a cabo, el proyecto de Draculandia estaría situada en el centro de la región de Transilvania, a las afueras de Sighisoara, una ciudad medieval repleta de castillos y rodeada por bosques.
El atractivo principal sería el Castillo de Drácula -situado en la cima de un acantilado- cuya torre principal tendrá 50 metros de altura y podrá ser accesada por un elevador panorámico.
Pasadizos secretos, efectos de audio y video, tumbas y otras sorpresas se ubicarán estratégicamente para hacer correr la adrenalina de los visitantes.
El parque contará además con juegos, teatro, hotel, galería de arte, tiendas, restaurantes, albercas y por supuesto la tradicional montaña rusa; todo diseñado bajo el concepto de vampiros y ambientes medievales.
Los verdaderos fanáticos podrán visitar el Instituto Internacional de Vampirología y tener acceso a una biblioteca especializada, salas de conferencias y catacumbas.
La idea del vampirismo puede despertar interés, curiosidad, intriga, indignación, repulsión, fascinación; cada quién. Pero de que forma parte del inconsciente colectivo y que está presente de una manera u otra en muchas culturas es una realidad. De que hay potencial, lo hay.
¿Y Méxicolandia qué? ¿Cuándo lo armamos? ¿Cuándo lo echamos a volar?
¿Sobre qué idea nos montamos? ¿Qué estrategia seguimos? ¿Sugerencias? Mándame un mail y te mando copia de dos artículos que proponen algunas soluciones: Idea México y La Industria de la Humanidad.
|