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Luego de que el Presidente Hugo Chávez decretara ciertas leyes en particular concernientes al manejo de las tierras, el descontento de los ciudadanos no se hizo esperar. Las leyes aparentemente fueron decretadas de forma autoritaria y amenazando la democracia del país. Yo solamente soy un espectador, uno más de los tantos extranjeros viviendo en un país lleno de posibilidades pero luchando para vencer los oscuros obstáculos que amenazan con sepultarlo en el abismo del tercermundismo.
A manera de protesta el sector empresarial se unió en un paro nacional, ayer el lunes 10 de diciembre. En pleno inicio de semana, en plena temporada navideña nadie laboró. La ciudad lucía deshabitada y el ir y venir de los autos agolpados en las autopistas no se escuchó como todas las mañanas en la ciudad de Caracas.
Sin embargo de todo esto algo llamó mi atención y es la forma en la que ambas partes de esta contienda hicieron uso de la creatividad para informar y convencer a los ciudadanos a tomar partido en esta batalla de ideas.
Primero que nada los anuncios pagados por el gobierno, los interminables discursos que el presidente diera antes del tan anticipado paro nacional. Debo reconocer que el presidente tiene facilidad para comunicar sus ideas, por fuera de este mundo que pudieran parecerle a alguien, pero tiene facilidad de palabra.
Según sus argumentos el pueblo tiene derecho a que se pongan en práctica las leyes de tierras que según otros las condenan como leyes del tipo comunista. Pero debo aceptar que el presidente es una persona que tiene una completa comprensión de lo que el posicionamiento como estrategia representa. Esto lo refleja en cada momento cuando al hablar en público lleva siempre en la mano izquierda una copia en miniatura de la Constitución de Venezuela.
Sin lugar a dudas la gente que lo apoya siempre lo considera dentro de un marco legal y justo. Mensaje recibido por el pueblo quien en numerosas ocasiones y entre estruendos de cohetes gritaban por toda la ciudad apoyando la "justicia" del mandato de Chávez.
Por otro lado, el opositor, el Fedecámaras organismo responsable de la proclamación al paro durante todo el día mantuvo publicidad en la televisión, demostrando al pueblo venezolano los argumentos para permanecer en casa y formar parte de esa importante respuesta ante las leyes autoritarias.
Curiosamente ambas partes encontraron una forma de demostrar su postura, sin haberse reunido, sin pensar en una estrategia y en el país entero. Esta fue mi mayor sorpresa, la capacidad que tiene el ser humano, la empatía para comprender un mensaje y formar parte de él. Me refiero a los juegos pirotécnicos (que fueron utilizados por los Chavistas o quienes apoyan las nuevas leyes) y los cacerolazos (hacer sonar cacerolas desde los balcones para manifestarse en contra de la ley).
Resulta a veces increíble pero es una realidad. La creatividad, el posicionamiento, las estrategias de comunicación y hasta los jingles (cacerolas vs. cuetes) se aplican en mucho más aspectos que aquellos de carácter comercial.
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