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Santa Claus ante la modernización
En estas fechas el espíritu navideño es contagioso, las calles se visten de gala, la ciudad se ilumina de luces de colores y las tiendas se preparan para hacer sus mejores ventas.
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Sin embargo el ritmo de vida se acelera un poco más, desde compromisos y reuniones familiares, hasta posadas de la oficina... comprar regalos se vuelve una necesidad y el tiempo libre para hacerlo es más reducido que nunca.
Y es que si bien es cierto que la raíz de la Navidad dista mucho de lo que el consumismo generado en torno a ella, la ha convertido, nadie puede evitar caer en el ciclón de promociones que se generan alrededor de tan noble celebración. Desde el mes de noviembre las tiendas se preparan para la Navidad, cada vez con más anticipación decoran sus aparadores, contratan personal extra para poder cubrir la demanda esperada y comienzan a planear el aumento en sus ventas.
Este fenómeno se repite año con año, es con anticipación contemplado dentro de las estrategias anuales de las tiendas y los cambios que genera en la demanda siempre han sido fáciles de predecir y controlar... hasta ahora.
La modernización ha transformado el estilo de vida, los seres humanos hemos cambiado al percibir las alternativas que nos ofrece nuestro entorno y una de ellas es la compra por internet.
Veinte años atrás resultaba increíble pensar en la posibilidad de llevar a cabo un proceso de compra através de una computadora, hoy en día es para algunos la mejor alternativa. Hace veinte años las opciones a escoger eran limitadas y no existía el regalo ideal, el mejor regalo era aquel que más se acercara a la expectativa del consumidor... hoy en día existe una diversidad de opciones de tal forma que en ocasiones nos vemos ante la disyuntiva de tener que decidir entre dos, tres o hasta cuatro regalos ideales, con la facilidad de oprimir un botón. Un despliegue de variedades, colores y diseños pueden ser evaluados y comprados desde la tranquilidad del hogar, vía internet sin tener que buscar durante veinte minutos un espacio para estacionarse o hacer las molestas filas al momento de pagar.
Estos cambios, que sin lugar a dudas le facilitan al consumidor el acceso a los productos y le permiten ser más selectivo en cuanto a ellos, traen consigo consecuencias que en ocasiones no son contempladas. Por ejemplo, el cambio en el precio final al tomar en cuenta los costos de manejo y envío o la discrepancia que se pudiera generar en la percepción de un producto en la pantalla contra la realidad. Sin embargo estos son simplemente factores de ajuste para el consumidor, que generalmente no afectan la recompra vía internet. Por otra parte las tiendas también experimentan los efectos de la modernización, en ocasiones sirviendo solamente de aparadores para que el consumidor pueda ver el producto real y más adelante realicen sus compras por computadora luego de haber tomado la decisión final.
La modernización siempre ha sido un fenómeno considerado por muchos como motor que genera diferentes alternativas. Hoy en día la modernización juega un papel mucho más definitivo, la modernización es la tendencia que debe de guiar a las empresas que quieran seguir en pie ante los cambios en el estilo de vida de los consumidores; cambios que la misma modernización propició.
Es un hecho que las tradiciones navideñas seguirán manteniéndose, nunca se perderá el espíritu de la celebración... a pesar de que Santa Claus prefiera comprar vía punto com (.com)
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