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¿El futbol es nocivo para la salud?
¿Qué pasa por tu mente cuando ves a un niño en el estadio o en la calle portando orgulloso la camiseta de su equipo favorito de futbol, rotulada al frente con “VICTORIA”, “CORONA” o “CARTA BLANCA”? No me digas la respuesta... termina de leerme.
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Primero déjame decirte que esta columna ha sido escrita pensando en la justa equidad que debe existir entre las estrategias de branding (brandeting según algunos teóricos) y la función social de las empresas cerveceras.
Hoy en día dejaremos a un lado a las tabacaleras a quienes el gobierno federal, vía la Secretaría de Salud, ha asestado un duro golpe que pondrá fin a partir del 2003 a su relación con los deportes.
La pregunta que se antoja entonces es: y las cervezas ¿cuándo? Esa respuesta la tenemos tú y yo, los consumidores de estos dos productos, es decir, del futbol y las cervezas.
En eso se basa el CONSUMERISMO, en la fuerza que nosotros como masa de consumidores podemos y debemos ejercer en las diferentes esferas de una sociedad de consumo. No es responsabilidad exclusiva de las autoridades en la materia, ni de los directores de las empresas de alcoholes, es responsabilidad de un mercado maduro y responsable quien decide qué comprar, cómo comprar y a quién comprar.
Sabemos de antemano que el mercado objetivo de ambas cerveceras en el país es, en teoría, uno muy diferente a los niños y adolescentes (pre-adultos), pero usando como conducto la euforia futbolera de este país resulta que ya se adueñaron del mismísimo futbol convirtiéndose ahora en propietarios de equipos. Por ende, ejercen el derecho de explotar a la saciedad y de manera no muy ortodoxa la imagen de estos mismos que portan en sus colores las marcas de los plurimencionados productos.
Santos de Torreón, Tigres de la UANL, Atlas, Celaya, Toluca y hasta el tan odiado y campeón América relacionan en sus uniformes marcas de estas bebidas de moderación (6º de alcohol de acuerdo a la ley Federal de Salud).
No rompamos lanzas, yo también trabajé para la Cuauhtémoc en la época de la "Chiquitibum" y no era antes lo que ahora es. Desde mi particular punto de vista la promoción en medios de las mal llamadas bebidas de moderación, es válida. Pero de ahí a que un deporte tan popular en México sea secuestrado con fines meramente mercantilistas (¿tiene otro fin acaso?) sin reparar en el daño que se hace al llevarse de encuentro a niños, jovencitos y damitas como que deja un sabor a duda.
No me taches de moralista, pero antes de ser mercadólogo de nacimiento, soy alguien en quien se ha desarrollado una sólida conciencia social para cuestionar las prácticas comerciales en nuestros mercados. Pregúntate un día de estos cómo reaccionas cuando ves a tu hijo(a) portando en su pecho el escudo de su equipo y en su dorso la palabra "CORONA"..¿Cuánto tiempo más tardará en pedirte dinero para consumirla? ¿Qué le dirás en ese momento? Cuando lo llevas al estadio y te ve consumiendo dos , tres o mas cervezas , ¿le negarás una si te la pide?
Recuerda, los mercadólogos trabajamos entre otras muchas cosas en posicionar marcas, crear compromiso de consumo presente y futuro pero sobre todo nos partimos el alma para tener una recordación de marca.
Por eso, el título de esta columna es en forma de pregunta; te invito a reflexionar en ella y que me des tu opinión ahora y si podemos revisémosla en los siguientes años que están por venir. ¿El futbol es nocivo para la salud? ¿Llegará el momento en que las marcas de cerveza corran la misma suerte que las de cigarros? Las respuestas a estas preguntas las tenemos tú, amable ciberlector y yo.
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