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En el panel estábamos cuatro personas, casi todos graduados de la carrera de mercadotecnia y estuvimos comentando acerca de varios temas alrededor de las expectativas que tenemos al salir de la carrera e iniciar nuestro camino profesional.
Esta columna la quiero dedicar a aquéllos que me están leyendo y están a punto de graduarse, a punto de cambiarse de trabajo o a aquéllos que se han dejado llevar por la inercia de "lo que encuentran" o "lo que les ofrecen".
Dicen por ahí que las decisiones más importantes que tomas en tu vida son qué estudias y con quién te casas. Yo creo que hay muchas más decisiones importantes y que desgraciadamente en lugar de tomarlas dejamos que esas decisiones nos tomen a nosotros.
En nuestra idiosincracia no estamos acostumbrados a planear, nos gusta vivir al día, pensamos, en el mejor de los casos, que es una pérdida de tiempo hacer planes cuando a final de cuentas algo pasará que cambie todo o que "Dios proveerá" y nos encomendamos a miles de santos para que nos vaya bien.
La vida es una decisión, la vida hay que decidir vivirla, no dejar que ella nos viva a nosotros; creo que nadie puede llegar a ningún lugar sin ningún destino preestablecido y por ello es importante que, sin importar en qué etapa de nuestra vida profesional, familiar o cronológica estemos, hagamos un alto en el camino y pensemos en nuestras metas y qué tan cerca o lejos estamos de ellas, pero sobre todo si estamos en el camino para cumplirlas.
Hace poco terminé de leer un libro de Sara Sefnovich titulado "Vivir la Vida" y me hizo reflexionar mucho dado que cuenta la historia de una persona que vive su vida pero no toma ninguna decisión, ¡qué fácil no! Las cosas le pasan y si es feliz o no pasa a un segundo plano porque "así es la vida" ; es como cuando alguien muere y decimos que la vida sigue, ¡claro! vida habrá siempre, el problema es decidir vivirla cómo queramos vivirla.
Yo creo que no hay un patrón acerca de qué es lo correcto, existen patrones sociales que en cada estrato son diferentes y que nos impulsan a lograr ciertas cosas que socialmente son bien vistas, como terminar una carrera, encontrar un buen trabajo, encontrar un buen hombre o una buena mujer, casarse y tener hijos, pero lo importante es que tú estés contento y te sientas agusto con esto. He conocido gente que después de tener una carrera exitosísima decide retirarse a pintar, o a escribir, y si ésa es su pasión ¡adelante!
No quiero sonar como una hippie, no todo es peace and love, pero creo que en estos tiempos en los que el estrés y el tráfico se vuelven nuestros más asiduos compañeros debemos hacer un alto en el camino y recordar que como la naturaleza, la vida de cada persona debe tener un equilibrio, hay que trabajar ¡claro! (uno no come aire), pero definitivamente hay que recordar que nos debemos salud (hay que cuidarse, comer bien, hacer ejercicio), que hay que cultivar amistades, que hay que tener algún hobbie, que hay que tener una sana relación de pareja (la cual nos aliente e impulse para seguir luchando) y que hay que tener un tiempo para nosotros mismos de manera que tengamos algo que es muy fácil perder en estos tiempos… SALUD, FÍSICA Y MENTAL.
A ti que vas a graduarte te digo que busques el éxito profesional, que entres al trabajo que te guste, no al que te pagan más o al único que encontraste; te digo que te plantées metas y busques el mejor camino para llegar a ellas.
A ti que estás buscando un cambio o que tienes frente a ti una oportunidad profesional interesante, te digo que te preguntes si es eso lo que va con tus objetivos a largo plazo, es importante el dinero, pero es importante también el que con este nuevo reto puedas conservar el equilibrio en tu vida.
A ti, que te has dejado, quizás sin querer, llevar por la inercia, que has dejado que la vida decida por ti, te digo que nunca es tarde para tomar las riendas de tu vida, piensa que es lo que realmente quieres, cuál es la mejor manera de lograrlo y lucha… lucha mucho por conseguirlo.
Me imagino que no hay peor frustración que el que al final de tus días te des cuenta de lo que "hubiera" pasado si "hubieras" hecho esto o lo otro, no dejes que ese momento llegue, más vale arrepentirse de lo que hicimos que de lo que dejamos de hacer.
Concluyo haciendo la siguiente reflexión. Así como el mejor piloto necesita un copiloto también la razón también necesita al corazón… trabaja, trabaja mucho, pero no sólo en negocios, trabaja en tu vida y que tu objetivo sea tener una vida plena y feliz.
Como diría Catón, a mis 4 lectores (mis papás, mi hermana y mi novio, jajaja) les pido por favor me hagan comentarios de esta columna, sólo preguntando se aprende… ah, y sugieran temas que les interesen.
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