Bandera empresarial

Las banderas para los países han representado a través de los siglos el símbolo de sus valores más arraigados, el fundamento de su identidad. De igual forma, las empresas que deciden verdaderamente atender su misión al mismo tiempo que buscan cumplir sus objetivos corporativos, pueden hacer alarde de ventajas competitivas insospechadas y con ello, fortalecer su capacidad de éxito.



No basta con saber internamente que se está cumpliendo la misión a conciencia. Tiene que saberlo el mercado; el compromiso debe ser público. Así Pond’s logró recuperarse en una época en que la modernidad y el lanzamiento de marcas vanguardistas amenazaba su posicionamiento y participación en el mercado: creó el Instituto Pond’s de Belleza y con ello hizo notar su bandera o compromiso de investigación.

Esta estrategia le valió la credibilidad que le hacía falta con las nuevas generaciones de mujeres y la posibilidad de renovar sus líneas de cremas con la certidumbre de que serían aceptadas y demandadas por consumidoras de todas las edades.

Whirlpool aprovechó la pasividad de sus competidores y decidió colgarse la bandera de la tecnología que por naturaleza corresponde a los fabricantes de electrodomésticos, comunicándolo durante años a través de su campaña Tecnológicamente Whirlpool. A pesar de que en la actualidad dicha campaña ya no está al aire, muchos de nosotros asociamos la marca con la tecnología gracias al mensaje implícito de este concepto publicitario.

Si cada empresa, independientemente de su tamaño y giro, asumiera su principal compromiso con la comunidad en forma pública, estaría destacando sin querer, una ventaja competitiva que le ayudaría a impulsar la venta de sus productos y por ende, la preferencia hacia su marca.

Pero hay que ser precavidos y preparar sigilosamente cualquier iniciativa, como sugirió hace 2000 años el guerrero filósofo Sun Tzu en el tratado de estrategia El Arte de la Guerra: "Mantén en secreto tus formaciones y planes". Cuando su empresa haya concluido la planeación y haya tomado las previsiones necesarias para asir su bandera, es casi seguro que la competencia tardará en igualar su iniciativa, al menos uno o dos años.

Usted puede encontrar un sinnúmero de propósitos para definir los colores y diseño de su bandera empresarial. Pero recuerde estas consideraciones primordiales:

1. Una bandera empresarial no es una campaña promocional, es un compromiso a largo plazo o hasta permanente. No se vale ser veleta ni oportunista en esto, porque entonces sería contraproducente: en lugar de ganar credibilidad, obtendría la creencia firme del mercado de que su intención es meramente mercantil. Eso dejémoslo a las promociones, que para eso son. Una bandera es algo mucho más trascendente; es el equivalente a su apostolado personal de vida, pero con un enfoque de negocios.

2. Dada la magnitud del compromiso que la empresa adquiere al manifestarse a través de su bandera, es absolutamente necesario que se hayan meditado, analizado y sustentado los planes de acción y se esté preparado para atender las posibles repercusiones en cadena.





¿Te gustó esta columna?
                    No

Olivia Deheza
Directora General y de Negocios de su firma, Estratega Mercadotecnia y Comunicación SA de CV

Columnas Previas


DIRECTO A TU MAIL

Recibe esta columna periódicamente





- Diferenciación y ventajas competitivas
- Los nuevos retos de la mercadotecnia
- Technomarketing
- Tecnología, mercados y beneficios









CONTENIDOHERRAMIENTASCOLUMNAS
ENCUESTACASOS DE ÉXITOFORO DE DISCUSIÓN
CHAT CON EXPERTOSLINKS EVENTOS Y CURSOS
DIRECTORIOSESPACIO PERSONALPERFILES
PREMIEREHUMORHIPERTIENDA

© 2002 Hipermarketing.com
Todos los Derechos Reservados


Click Here!