Lenguaje Greenspan

Desde que el Dr. Alan Greenspan llegó a la Fed en 1987, el juego favorito de Wall Street ha consistido en adivinar si la “prosa oscura y convulsionada” contenida en las declaraciones del titular de la Fed se traduce en futuras alzas o bajas en las tasas de interés.



Según cuenta una curiosa leyenda, el portafolio de Alan Greenspan es la clave para pronosticar si habrá cambios en las tasas de interés cada que el presidente de la Fed se reúne con el equipo que conforma el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC por sus siglas en inglés).

El secreto está en observar el maletín de Greenspan cada que arriba a las instalaciones de la Fed en Constitution Avenue en Washington D.C. antes de su reunión con el Comité de Mercado Abierto. Dicen que si Greenspan va a proponer un cambio en las tasas de referencia, su portafolio irá relleno de muchas evidencias y papeles; en cambio, si no tiene planeado ningún movimiento, el portafolio lucirá ligerito. Desafortunadamente para Wall Street, no hay manera de pesar el maletín de Greenspan antes de cada reunión del Comité.

De lo que sí podemos estar completamente seguros es de que ese maletín siempre va lleno de cautela. Alan Greenspan es un hombre sumamente analítico y cuidadoso que piensa dos veces lo que va a decir antes de abrir la boca. Y no es para menos cuando este hombre puede mover los mercados financieros del mundo con unas cuantas palabras.

Las decisiones en materia de política monetaria de Greenspan y el Comité de Mercado Abierto de la Fed definen en cierto modo la dirección de la economía estadounidense y en consecuencia la economía del mundo. La creación de empleos, el crecimiento económico, la disponibilidad de crédito, la generación de inversión, el ritmo del comercio exterior, el bienestar de la población, entre otros muchos elementos, están en juego cada que Greenspan y la Fed deliberan sobre el rumbo de la economía estadounidense.

Simplemente el 27 de febrero pasado en su presentación semestral sobre el estado de la economía estadounidense ante la Cámara de Representantes, Greenspan hizo un breve e inesperado comentario sobre México en respuesta a una pregunta de un legislador relacionada con la crisis argentina. Indicó que en América Latina los mercados se están comportando "razonablemente bien, y en especial México, que se ha desempeñado bastante bien". No dijo por qué, ni gracias a quién, ni cómo, pero este pequeño reconocimiento levantó al Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores en 2.38% al cierre de ese día.

A lo largo de sus casi 15 años como líder del banco central más poderoso del mundo, Greenspan se ha caracterizado por la costumbre de oscurecer sus mensajes, por ocultar la idea central de sus declaraciones en construcciones verbales complejas que siempre llevan una fuerte dosis de cautela. Este año no ha sido la excepción, el discurso de Greenspan sigue llevando el ingrediente cautela, sin embargo el tono de su mensaje ha cambiado gradualmente al terreno optimista ante la lluvia de indicadores económicos positivos que sugieren que lo peor de la recesión americana ya quedó atrás.

Por lo pronto el pasado 19 de marzo la Fed decidió dejar sin cambios, por segunda ocasión en el año, su tasa de interés de corto plazo favorita: la tasa de fondos federales. Está tasa de referencia se mantiene en 1.75% luego de los once recortes seguidos que sufrió en todo el 2001 cuando inicialmente se ubicaba en 6.5%.

La Fed también modificó su postura respecto al balance de riesgos futuros de la economía estadounidense. Luego de 15 meses de mantener su balanza inclinada al riesgo de una mayor debilidad económica, la postura de la Fed se ha movido a neutral, es decir, está equilibrada entre la debilidad de la economía y el surgimiento de presiones inflacionarias. Este cambio en su apreciación de los riesgos económicos es el indicador definitivo de que la temporada de recortes ha llegado a su fin.

Mientras tanto en Wall Street ya empezaron las apuestas. Los mercados de futuros marcan la posibilidad de que la Fed ubique la tasa de fondeo federal en 2% por ahí de junio. Incluso el futuro a un año de la tasa de fondeo está por arriba del 5%, lo cual refleja el consenso del mercado respecto al regreso del crecimiento y de la inflación como elemento principal de riesgo para la economía de EUA en el mediano y largo plazo.

Sin embargo, a pesar de las buenas noticias que indican un repunte de la actividad económica, la inflación en EUA está bajo control (el índice de precios al consumidor de febrero aumentó en 0.2%) y la intensidad de la recuperación económica sigue siendo incierta por no decir que será moderada. Así que un incremento en las tasas de interés al parecer no está en las prioridades de la agenda de Greenspan en el futuro inmediato.

A principios de marzo en su comparecencia ante el Senado de EUA, Greenspan habló de recuperación y esta vez sus palabras fueron más claras que el agua pura: "las evidencias recientes sugieren que la expansión económica va por buen camino, aunque una serie de influencias únicas a este ciclo empresarial probablemente moderarán su velocidad".

La frase ha sido bien respaldada por cifras positivas como el comportamiento descendente del desempleo en lo que va del año (5.6% en enero y 5.5% en febrero), el inesperado crecimiento económico de EUA al último trimestre del año pasado (una tasa anualizada del 1.7%), el despertar de la producción industrial (0.4% en febrero), el paso impresionante de la productividad en el último trimestre del 2001 (una tasa anualizada del 5.2% que hasta a Greenspan sorprendió), el repunte de la confianza del consumidor estadounidense en marzo a niveles no vistos desde agosto pasado (de acuerdo al índice de The Conference Board), el crecimiento de los pedidos de bienes duraderos en febrero (1.5%), etc.

Además, de acuerdo a su último comunicado, la Fed reconoce que la economía estadounidense se está expandiendo a un ritmo importante impulsada por un marcado cambio en la inversión en inventarios. Sin embargo, deja en claro que el hecho de que las empresas aumenten su producción para reponer los estantes vacíos de sus almacenes no es garantía suficiente para consolidar la recuperación de la economía. El retorno al crecimiento sostenido depende en gran medida de la recuperación en la inversión empresarial y del fortalecimiento de la demanda de parte de los consumidores. Y precisamente en estos dos puntos es donde el panorama no se ve tan claro.

Si hablamos de la inversión corporativa es difícil esperar que se dé un repunte importante en el corto plazo. Las fuertes inyecciones de capital a finales de los 90s, especialmente en equipos de alta tecnología de información y software, han dejado "empalagadas" y fuertemente endeudadas a muchas empresas. Hoy en día gran cantidad de compañías tienen capacidad instalada en exceso que no está siendo bien aprovechada debido a la caída general de la actividad económica. Estas empresas se quedaron "vestidas y alborotadas" ante el drástico deterioro de las expectativas de ganancias del año pasado. Por el momento la preocupación central de estos negocios es plantear nuevas estrategias o reestructurar sus operaciones para volver a ver en sus estados financieros los márgenes de ganancias que en poco tiempo se han evaporado. Más allá de proyectos de inversión y expansiones, muchos negocios (especialmente en el sector tecnológico) siguen pensando en cómo hacerle para oscurecer los números rojos.

Si las esperanzas en la recuperación de las ganancias corporativas siguen siendo sólo fantasía, entonces la solución podría estar en las carteras de los consumidores estadounidenses. Sin embargo, ¿Con qué cara se le puede pedir más consumo a los estadounidenses? Ellos ya han hecho su parte al respecto y de manera sobresaliente: gracias a sus compras durante todo el 2001 la recesión de EUA hoy es calificada como la más suave en la historia del país.

El gasto de los consumidores estadounidenses a lo largo del año pasado (un crecimiento de 3.1% anual) fue la nota buena e inesperada entre tantos datos tan deprimentes. Gran parte de la causa del buen desempeño del consumo está en la serie de recortes de la Fed que empujó hacia abajo las tasas a largo plazo de las hipotecas y favoreció la adquisición de nuevas viviendas o la reestructuración de los créditos hipotecarios. Además los planes de financiamiento a cero intereses en las ventas de autos dieron también un impulso muy fuerte al gasto al consumo. A final de cuentas los estadounidenses siguieron endeudándose aprovechando las tasas dignas de ganga que les regaló la Fed.

Gene Sperling, el principal ex consejero económico de Bill Clinton, ha comentado a manera de broma que si la revista TIME lo hubiera pensado bien, el consumidor estadounidense habría recibido sin duda alguna el reconocimiento a la personalidad del año que otorga la revista y así hubiera evitado el dilema público en que se metió al ventilarse que la decisión estaba entre Osama Bin Laden y Rudy Giuliani (afortunadamente para las ventas de la revista la decisión final fue por el segundo).

Así es que podemos deducir que esta vez no es muy probable que se dé un repunte fuerte del consumo, ni de la inversión empresarial. El nivel de endeudamiento de familias y negocios podría ser el prietito en el arroz que limite la intensidad y la velocidad de la recuperación económica en EUA.

Por ahora queda pendiente ver cuál será el efecto que tenga sobre la recuperación el paquete de auxilio económico aprobado por el Congreso estadounidense recientemente y que tendrá un costo aproximado de 42 mil millones de dólares en los próximos 10 años.

En fin, el acertijo está sobre la mesa, sólo nos queda esperar al 7 de mayo, fecha de la próxima reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed, para ver si Greenspan nos da más pistas para resolverlo, o bien, si usted es más curioso, para ver si el maletín del chairman de la Fed luce más relleno.





¿Te gustó esta columna?
                    No

Renato Blanco
Es egresado del ITESM Campus Guadalajara en diciembre del 2000 como Licenciado en Administración Financiera

Columnas Previas


DIRECTO A TU MAIL

Recibe esta columna periódicamente





- Tequila y tango
- ¿Dejando la zona chatarra?
- El proyecto PROMUEVE
- El proyecto PROMUEVE (parte II)
- El proyecto PROMUEVE (parte III)









CONTENIDOHERRAMIENTASCOLUMNAS
ENCUESTACASOS DE ÉXITOFORO DE DISCUSIÓN
CHAT CON EXPERTOSLINKS EVENTOS Y CURSOS
DIRECTORIOSESPACIO PERSONALPERFILES
PREMIEREHUMORHIPERTIENDA

© 2002 Hipermarketing.com
Todos los Derechos Reservados


Click Here!