El petro-boom
Por: Renato Blanco
Noviembre 3, 2004

La semana pasada el precio del barril de crudo West Texas Intermediate pasó los 55 dólares. Este es un nuevo récord para el precio del crudo en términos nominales, es decir, a precios corrientes (afectados por la inflación a través de los años). La mayor parte de la década de los noventas el precio anduvo por los 20 dólares por barril aproximadamente. De hecho en 1998 el precio se cayó hasta casi los 10 dólares. Estamos hablando de un incremento del 175% si tomamos como base el precio de 20 dólares


Ahora bien, según datos de la Fed, el crudo no está tan caro, si lo comparamos en términos reales (a precios constantes) con su nivel máximo alcanzado en 1981. Si utilizáramos dólares de hoy para hacer la comparación, el precio del barril de petróleo en 1981 andaría como en 80 dólares y el galón de gasolina en 3 dólares aproximadamente. Hoy las gasolineras venden el galón de la regular en 2 dólares más o menos.

Echando un vistazo al mercado de futuros del precio del crudo, éste nos confirma que "lo más seguro es que quién sabe" para dónde van los precios. Los traders asignan un 66% de probabilidades de que en Junio del 2005 el precio del crudo ande en una banda muy ancha que va de los 38 hasta los 60 dólares por barril. Así es que en el corto plazo lo único seguro hasta al momento es la incertidumbre de los que se supone que saben de este mercado.

En el largo plazo, refiriéndonos a un máximo de 6 años, el mercado de futuros ubica el precio del barril de crudo alrededor de los 39 dólares. Esto indica que si bien los elevados precios actuales podrían ser temporales, es muy probable que las épocas del barril a 20 dólares ya hayan pasado a la historia.

Y es que a pesar del momento de incertidumbre que se vive y la misma especulación de precios que esto genera en el mercado de futuros, el precio del petróleo, como el de cualquier otro producto, está sujeto más que nada a una cuestión de oferta y demanda. Ahora el mundo consume un 5% más de barriles que hace un año; la fuerte demanda de China ha empujado en su mayoría este aumento.

Por su parte, la oferta se ha visto amenazada por dudas acerca de la capacidad de los productores para mantener las reservas de petróleo seguras, sobre todo en el Medio Oriente. Sin embargo, problemas políticos en Rusia o en Venezuela e incluso Charlie, Iván, Francés y Jean, los huracanes que azotaron el Caribe y la Florida, han contribuido a sacudir la oferta de crudo. A esto habría que agregar que a pesar del compromiso de la OPEP por aumentar la oferta diaria de crudo, no parece suficiente la capacidad de producción de estos países en el corto plazo para calmar la demanda de petróleo del mundo. Se está apretando la oferta más y más, mientras que la demanda sigue con sed.

Las implicaciones a corto plazo de estos altos precios del crudo en la economía se pueden hacer sentir a través de menor crecimiento económico y un repunte de la inflación. El crecimiento económico se ve afectado principalmente por la disminución del gasto de las familias y negocios. La Fed estima que el efecto que tendrá el incremento en los costos de la energía sobre el PIB de Estados Unidos en este año será equivalente a una reducción en la tasa de crecimiento de entre medio y ¾ de punto porcentual (unos 85 mil millones de dólares).

El efecto inflacionario lo resienten los consumidores casi automáticamente en el precio de la gasolina, lo que a su vez genera gradualmente otros incrementos de precios como por ejemplo los que hacen las empresas en sus productos para compensar el aumento en sus costos o las demandas de los empleados por mayores sueldos.

Sin embargo, a pesar de los incrementos en los precios de otros commodities que se dieron durante este año y del incremento en los precios de los bienes importados por la depreciación del dólar, la inflación subyacente (la que excluye los precios de energía y alimentos) se ha mantenido bajo control. Los 3 incrementos a la tasa de interés de referencia que ha hecho la Fed en este año y que la mantienen hoy en un 1.75%, han permitido que la inflación subyacente solamente haya crecido 0.1% al mes desde junio hasta agosto y un 0.3% en septiembre.

La Fed estima que la inflación subyacente se mantendrá baja, sin embargo estará al pendiente del efecto de contagio que podrían generar los altos precios del crudo en la inflación y en la capacidad de crecimiento de la economía estadounidense.


* Renato Blanco renatoblanco@hotmail.com
Es egresado del ITESM Campus Guadalajara en diciembre del 2000 como Licenciado en Administración Financiera

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