Made in México ¿A money machine?

Un fabricante de maquinaria Mexicano gana una propuesta en Australia a una empresa belga y a otra alemana gracias a su brillante propuesta.

El cliente, sin embargo le dice que no tiene justificación su precio ya que por ser sus productos elaborados en México no pueden cobrar al mismo nivel que sus otros dos competidores.

Un fabricante internacional de lámparas incandescentes recibe una súplica de superior internacional: esconde lo más que puedas el señalamiento que indica que el producto está hecho en México ya que nos está trayendo problemas de imagen.

Un consumidor norteamericano demanda al fabricante al darse cuenta que su auto estuvo ensamblado por acá (seguramente desconociendo los altos niveles de calidad de nuestra mano de obra).

Estos datos son reales y representan lo que muchas empresas enfrentan en sus mercados internacionales al especificar que su ensamblaje o manufactura es hecha en México. No te ofendas amable lector pero debemos de conocer nuestra realidad en lo que se refiere a percepción.

A principios de esta semana estuve chambeando en Houston, enjuntado con algunos prospectos que desean incrementar su presencia en nuestro país. Aprovechando el viaje y con la ilusión de haber logrado algunos proyectos también aproveché para hacer algunas compritas.

Me sorprendió de sobremanera el encontrar que una serie de marcas de prestigio internacional ahora son ensambladas en México. Trajes, pantalones tipo Dockers, ropa para bebés, Carters, zapatos.

También pude observar por ahí la presencia de algunas marcas mexicanas que están empezando a ganar mercado al atender al altamente creciente grupo de compatriotas que han buscado nuevas oportunidades para crecer económicamente ya que en nuestro país simplemente no encontraron lo que necesitan ellos y sus familias para vivir decentemente.

De cualquier manera el tema que deseo compartir contigo, va alrededor de la importancia de mejorar la imagen internacional de los productos y servicios que hacemos por acá, y sobretodo de la importancia que ya empecemos en forma a desarrollar marcas para el mercado internacional.

Hablar de la calidad de la mano de obra es algo irrefutable. Nuestros obreros y técnicos, cuando son bien pagados y capacitados son de los más eficientes y profesionales a nivel mundial, aún y cuando no gozan de los privilegios de los obreros que laboran para las empresas japonesas, Europeas o norteamericanas.

El problema que enfrentamos es ¿quién sabe de la evolución de la calidad en la mano de obra Mexicana?

Si nos preguntamos cómo se siente un consumidor característicamente norteamericano al comprar un producto hecho o al menos maquilado por acá, las respuestas pueden variar. Antes de contestarlo, creo que como nación sería bastante lamentable el que se nos posicionara como buenos ensambladores o usuarios de mano de obra intensiva y productores de relajo (Acapulco, Cancún, cerveza y tequila).

Si nos estereotipan así es más nuestra culpa por no haber cambiado esta percepción, lamentablemente equivocada pero existente debido a que no hemos hecho nada relevante para proyectar la imagen del nuevo México, al sur del Río Bravo o Río Grande, según sea el caso.

Regresando al tema de la ropa, un dependiente Norteamericano de una tienda departamental de prestigio internacional que comúnmente las marcas ensambladas en países como Indonesia, China, República Dominicana... o México eran las que aspiraban máximo a precios intermedios.

¿Cuándo aprenderemos a desarrollar más que buenos ensamblajes marcas de prestigio?

Lamentablemente las broncas de la UNAM, el eterno EZLN/Chiapas, las declaraciones irresponsables de algunos candidatos políticos en los medios internacionales que buscan intereses personales y afectan al país, el crecimiento del narco, las fosas clandestinas, los fraudes de Abaco e Inverworld, los líos de Taesa y hasta los chismes de la pseudopariente Gloria Trevi nos ubican como una sociedad de mediocres, corruptos, irresponsables socialmente y creadores de profesionistas no competitivos globalmente en las universidades emproblemadas.

Los dichos mexicanos son muy sabios. Y ciertamente el que reza que la ropa sucia se lava en casa, y como definió el célebre filósofo de Guemez, Tamaulipas: Arbol que crece torcido... no le pusieron palito. Pa´ que el barco flote tiene que estar en agua. Cuando hay... hay. Cuando no hay... no hay.

Vivimos en un mundo al que debemos adaptarnos con una nueva mentalidad. La competencia de los diversos países es muy intensa y México para salir auténticamente adelante debe de ofrecer una propuesta de valor diferente y más relevante al inversionista y consumidor internacional.

Esto valdrá pesos y centavos a favor en los productos y servicios que fabriquemos. Esto nos puede beneficiar a todos por igual.

Si no ponemos atención en el asunto, como dijo el afamado filósofo: Si dos perros van siguiendo una liebre (llámese cliente internacional) y el de adelante no le alcanza... el de atrás menos o lo que es lo mismo, según este filósofo Mexicano: Si no llegó es por que no vino o... el que se chingó... se chingó. UNAMonos todos y elevemos la imagen de nuestro sensacional país. Ya es hora de salir adelante.





RUBÉN TREVIÑO
Es Director general de RTreviño & Asociados y catedrático del ITESM Campus Monterrey.


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