Las marcas como vínculos entre empresas y clientes
Por: Salvador Treviño
Julio 23, 2001

En este y algunos apuntes posteriores escribiré sobre el tema de marcas (de productos, servicios además de ideas y personas) y mercadotecnia de relaciones. Espero el tema sea de tu interés y aplicación.


Y o por mi parte seguiré con mi enfoque de proporcionarte una base conceptual del tema seguida de ejemplos o de reflexiones sobre su aplicación y limitación en el contexto de la empresa latinoamericana.

Este es el ultimo apunte que escribiré desde Memphis y aunque mis visitas y contactos con Memphis no terminarán hasta que concluya mis estudios de doctorado, a partir del siguiente apunte me encontraré ya de regreso en Monterrey reincorporándome a la dirección de carrera de Licenciado en Mercadotecnia en el ITESM Campus Monterrey.

Para efectos de contacto sigo utilizando la cuenta de correo que aparece en Hipermarketing.

Antes de pasar al tema una breve reflexión: NO se pierdan la oportunidad de estudiar una carrera, una vez terminada ésta, menos se pierdan la oportunidad de seguir estudiando.

Además de la estimulación mental que el estudio produce, que claramente se traduce en desempeño en el trabajo, el estudio trae consigo una serie de beneficios adicionales como son, entre otros, el desarrollar hábitos de autodisciplina y autocompromiso, la posibilidad de rodearse de gente que pertenece a una comunidad intelectual con intereses y visiones similares a las tuyas y sobre todo, el estudio es, irónicamente, un mecanismo liberador de la mente y de los sentimientos.

Tengo 38 años, tras seis años de estudios de postgrado y muchas experiencias enriquecedoras (desde la frustración hasta el sentido de logro), solo puedo decirte ¡Qué esperas!, no tienes porque estudiar formalmente, tampoco individualmente, solo decídete a buscar una formación continua, y crece social, anímica e intelectualmente.

Siempre habrá razones de peso para posponer el estudio. Tampoco te detengas por alguna mala experiencia que los educadores te hayamos transmitido. Nuestros errores y limitaciones no tienen por que ser los tuyos o menos aún, obstaculizar tus aspiraciones personales.

Tampoco te quedes atorado en la estúpida (estúpido: del latín stolidus: tupido, falto de razón), decía, de la estúpida noción de que la práctica (entendida como el trabajo guiado solo por la experiencia). Todas son al final pretextos, tiempo ya sabes que no tienes así que empuja un poco tu agenda y simplemente elimina la indecisión. No te arrepentirás.

Nuestros países requieren cada posible grado de desempeño que podamos adquirir para poder desarrollar comunidades y sociedades que ofrezcan niveles aceptables de vida y aún mas, oportunidades de desarrollo para nosotros y nuestros conciudadanos.

¿De dónde surge la base del desarrollo? Sólo lee a cualquier intelectual que escriba sobre el tema de desarrollo, casi todos te dirán lo mismo, la está en la educación. Y yo agrego, sí, pero en TÚ propia educación... Fin de la admonición.

Marcas como formas de relación
En 1998, Susan Fournier publicó un artículo en el Journal of Consumer Research en el que establece que las marcas pueden ser vistas como las entidades mediante las cuales las empresas desarrollan vínculos con los clientes.

El artículo controversial por los métodos cualitativos de recolección y análisis de la información base, es una lectura interesante para los interesados en profundizar sobre el tema que trataré en este apunte y algunos de los siguientes. (Fournier, Susan. Consumers and Their Brands: Developing Relationship Theory in Consumer Research, 1998. Jounral of Consumer Research, March 24 p. 343-373)

Concretamente, su estudio establece relaciones con las dimensiones de lealtad y personalidad de marca. Ese estudio es considerado por muchos indicativo de un nuevo enfoque hacia el tema de valor de marca (brand equity), en donde el término valor de marca se entendía como un valor emocional (de vinculación social) además del tradicional valor de tipo racional, es decir como el valor que la trayectoria del nombre acumulara o la distinción sobre la base de factores racionalmente diferenciales tales como el precio, la disponibilidad o presencia entre otros.

Esta noción de Fournier, que ve a las marcas como entidades de vinculación entre productos, servicios y consumidores es el punto de partida para entender la estrategia de administración de marcas como un elemento a considerar en una estrategia de marketing de relaciones.

Antes de entrar en detalles conviene detenerse a reflexionar: ¿Qué es una marca? ¿Cómo se interpreta el concepto en Mercadotecnia?

El diccionario nos da unas cuantas referencias valiosas sobre el significado del término, entre muchas connotaciones se encuentran las ideas de visibilidad, es decir, la marca debe de ser visible (y por extensión potencialmente percibida por varios sentidos, por ejemplo el sentido del oído o el del tacto) de dejar una impresión rastro, es decir, las marcas tienen un elemento de peculiaridad, de diferenciación con otros elementos en el entorno.

Una marca finalmente es un punto en una escala de medición, como es el caso de una línea de meta, o del registro (récord), establecido por un atleta, entre otras situaciones.

Así tenemos que dadas sus connotaciones una marca puede definirse como un símbolo que cumple con las características de visibilidad (percepción), distinción con el entorno (diferenciación) y comparación. Mas sobre el tema en el próximo apunte.


* Salvador Treviño saltrevino@hotmail.com
Profesor de Planta del ITESM Campus Monterrey y actualmente estudia el doctorado en la Universidad de Memphis

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