¿Nivel sociocultural o socioeconómico?

La diferencia entre estratos económicos, comúnmente llamados “niveles sociales” está marcada por aspectos fácilmente observables por cualquiera, como: forma de vestir, calidad de la ropa y del calzado, amén del costo de los accesorios personales.



E l automóvil, junto con su marca y modelo es un símbolo de status en casi todo el mundo; el colegio al que acuden los niños y jóvenes de la familia; las características de la vivienda y la zona de residencia son también aspectos que tradicionalmente definen el “nivel económico” de una persona; por lógica es también el ingreso personal y familiar y la manera de distribuirlo una variable que influye directamente en el estrato económico.

En los estudios de mercado es común y necesario -aunque en muchos casos resulta más importante conocer al consumidor desde otro punto de vista- describir las características que definirán el nivel económico de las personas que forman nuestro mercado meta. Es simplemente una manera de contar con una definición operativa y homogénea entre los investigadores y las personas dedicadas a comercializar los productos o servicios.

Pero si además consideramos el aspecto social y educativo derivados de las experiencias y vivencias personales de cada grupo social, estamos obligados a ampliar el concepto de nivel económico a nivel "socioeconómico".

Aún más, si consideramos los valores, la idiosincrasia y la cultura el término cambiaría por nivel sociocultural, definido por aspectos como: los hábitos de diversión, descanso, actividades cotidianas y de entretenimiento, la importancia y jerarquía hacia ciertos valores, las costumbres, tradiciones, ideas y conceptos, relaciones familiares y sociales; la visión del entorno más próximo y el más distante.

Naturalmente, cualquier segmentación "socioeconómica" restringe las diferencias individuales, de temperamento y de personalidad, lo que nos lleva a considerar una segmentación más fina y focal, la segmentación psicográfica, que también incluye valores y actitudes, necesidades y deseos.

Tomando en cuenta estas consideraciones, cualquier estrategia de mercado necesita definir en primer lugar a quién está dirigida en términos de "niveles". Si esto no se ha identificado será necesario comenzar por indagar quién es nuestro segmento consumidor, quiénes son consumidores de otras marca y quiénes los consumidores potenciales, que son nada menos los que estarían dispuestos a utilizarnos bajo ciertas condiciones.

La definición de nuestros segmentos debe comenzar desde un conocimiento básico y general del mercado, como es la segmentación demográfica y de niveles "económicos" considerando el ingreso, la distribución del mismo, la capacidad de desembolso por ocasión o evento, hábitos de compra en distintos periodos: diario, semanal, quincenal, mensual, de acuerdo con la categoría que se trate.

Posteriormente ampliar nuestra comprensión del mercado en las variables socioeconómicas y socioculturales y por último profundizar en características psicográficas, hasta llegar a conocerlo tan a fondo como para poder anticiparnos a sus deseos más íntimos.





Sonia Gutiérrez-Otero
Fundadora y directora de Qualitative Responses, agencia de investigación de mercados, con sede en Monterrey

Columnas Previas


DIRECTO A TU MAIL

Recibe esta columna periódicamente





-Los esquemas VALS
- E-segmentos
- Segmentación psicográfica
-Consumismo y estilos de vida
-Proyectos Frankenstein









CONTENIDO HERRAMIENTAS COLUMNAS
ENCUESTA CASOS DE ÉXITO FORO DE DISCUSIÓN
CHAT CON EXPERTOS LINKS EVENTOS Y CURSOS
DIRECTORIOS ESPACIO PERSONAL PERFILES
PREMIERE HUMOR HIPERTIENDA

© 2002 Hipermarketing.com
Todos los Derechos Reservados


Click Here!