Capitalización Bursátil
Héctor Lozano
AGOSTO 2, 2001

El estallido de la burbuja del Internet, la desaceleración de la economía estadounidense y la pérdida de confianza de los consumidores han provocado la caída del precio de las acciones de compañías líderes en todas las industrias.


D iferentes razones afectan de diferente manera y magnitud a diferentes sectores de la economía.
Las empresas punto.com y las nuevas compañías de alta tecnología se vieron afectadas por planes de negocios no-viables, y por estrategias muy agresivas enfocadas a incrementar la base de usuarios lo mas rápidamente posible. Estas estrategias de "todo-o-nada" llegaron a tal irracionalidad que empresas poco capitalizadas se anunciaban en el Super Bowl, o vendían productos por debajo de su costo. Por increíble que parezca, el supuesto era que subsidiando los productos hoy, generarían la masa crítica de consumidores que impulsarían la rentabilidad en el futuro. Nunca consideraron que los recursos podrían agotarse.

Empresas que compiten en las industrias de las telecomunicaciones, computadoras, y electrónicos se han visto afectadas por la desaceleración de la economía. Aunque las ventas siguen creciendo, no lo hacen tan aceleradamente como lo hicieron en años pasados, y el precio de sus acciones ha caído víctima de las altas expectativas, no materializadas, que tenían los analistas e inversionistas.

La desaceleración de la economía también ha afectado a la industria automotriz y a las empresas manufactureras en general. Además han sido afectadas por mayores costos de producción ocasionados por el incremento en el precio de los combustibles. Otra consecuencia de la desaceleración de la demanda es el estancamiento de inventarios a lo largo de la cadena de suministro, que agudizan el impacto de la desaceleración de la demanda y entorpece el proceso de recuperación.

La pérdida de confianza de los consumidores, además de repercutir negativamente en la demanda de bienes y servicios ha afectado fuertemente a las empresas de servicios, particularmente los financieros. Durante el mercado alcista de la década de los noventa, las personas compraban y vendían acciones constantemente tratando de aprovechar la mayor cantidad de oportunidades. Ahora, con un mercado a la baja los inversionistas mantienen su dinero en instrumentos estables dejando de generar las comisiones que alimentaron a las empresas de servicios financieros. Una dinámica similar ocurre con las comisiones de clientes corporativos. Dado el ambiente más conservador, el ritmo de adquisiciones y fusiones ha disminuido drásticamente.

La caída en el precio de las acciones, además de afectar a sus accionistas, puede dañar los fundamentos de muchas empresas exitosas. Particularmente empresas jóvenes y dinámicas que desarrollaron culturas menos conservadoras o que participan en industrias muy competitivas.

El mercado alcista de los noventa (1987 - 1999) fue impulsado principalmente por las empresas de alta tecnología, mismas que basan algunas estrategias en un constante incremento en el precio de sus acciones. Ahora que los precios han bajado considerablemente, estas mismas estrategias pueden perjudicar seriamente su futuro.

Para atraer a empleados más talentosos sin comprometer su nómina, la mayoría de las empresas otorgan opciones a sus empleados al momento de contratarse, y periódicamente como bonos por buen desempeño. Estos instrumentos financieros permiten a las empresas iniciar un círculo virtuoso muy poderoso que trabaja de la siguiente manera; 1) más y mejor trabajo - 2) mejores resultados de la empresa - 3) sube el precio de las acciones - 4) las opciones suben de valor - 5) empleados más motivados 1) más y mejor trabajo.



Este sistema trabajó excelentemente durante los noventa y empresas como Microsoft, Oracle, Intel y Lucent se beneficiaron enormemente de estas prácticas. De la misma forma las empresas .com usaron estas tácticas para hacerse de los mejores talentos, provocando así un éxodo de ejecutivos de todos los niveles y desde todas las industrias a empresas relacionadas con el Internet. El sistema trabaja perfectamente mientras no sea afectado por alguna otra variable, como una desaceleración económica en Estados Unidos.
La baja en la demanda provocó una caída en las ventas, poniendo nerviosos a los inversionistas que al retirar sus inversiones bursátiles provocaron una caída pronunciada en el precio de las acciones de estas compañías.
El shock externo al sistema convirtió el círculo virtuoso en un círculo vicioso; 3) baja el precio de las acciones - 4) las opciones bajan de valor o pierden completamente su valor - 5) empleados desmotivados o pérdida de los mejores talentos - 1) menor calidad del trabajo - 2) peores resultados de las empresas - 3) baja el precio de las acciones.

Cabe señalar que en los últimos meses acrónimos como B2C (Business to Consumer) y B2B (Business to Business), que estaban en boca de todo ejecutivo, han tomado otro significado en las escuelas de negocios y las empresas .com. B2B es ahora "Back to Banking" y B2C es "Back to Consulting"

Otra de las estrategias que un mercado alcista permite es la de completar el portafolio de productos y servicios a través de adquisiciones y fusiones. Cisco y Hewlett Packard son excelentes ejemplos de empresas que han fundamentado su crecimiento a través de adquisiciones.

En un entorno en el que los nuevos productos se vuelven obsoletos en meses y un alto porcentaje de las nuevas ideas nunca se convierten en realidad es muy difícil identificar siempre aquellas ideas, o tecnologías, que se convierten en negocios rentables.

Dado que los recursos son siempre limitados y ante la imposibilidad de invertir en desarrollar todas las tecnologías, las empresas usan los altos múltiplos en los que cotizan sus acciones para adquirir empresas nuevas y relativamente más pequeñas. De esta forma no despilfarran sus recursos en investigación y desarrollo de tecnologías sin futuro y nunca se pierden de un mercado por no haber invertido en él.

El proceso es el siguiente: cuando las ventas de una empresa crecen aceleradamente los inversionistas la premian incrementando el valor de sus acciones y por ende su múltiplo, definido por precio de la acción / utilidades. Cuando se tiene un múltiplo alto se usan las acciones como moneda para adquirir otras compañías. La lógica es que entre más valor tengan las acciones menos se tienen que ofrecer para llevar a cabo la transacción, diluyéndose menos los inversionistas originales.

Igualmente que la estrategia para atraer talento, cuando el precio de las acciones cae, se comprometen las futuras adquisiciones. Peor aún, si el valor de las acciones no se recupera, las empresas líderes pueden perderse ciclos completos de productos o quedarse fuera de mercados rentables, "harakiri" en la industria de la alta tecnología. Si esto ocurre estarían permitiendo la entrada a competidores pequeños enfocados a los nichos más rentables, perdiendo el liderazgo en la comercialización de productos de alta tecnología.


* Héctor Lozano es economista en Lucent Technologies
hlozano@lucent.com








Click Here!




Los estados financieros en la toma de decisiones
Palabras mágicas para vender mas
Los 10 mandamientos del marketing digital
¿Porqué usamos lipstick?
La disputa marca-dominio