El desafío
Por: Luis Ramón Carazo
Agosto 12, 2002

El fútbol mexicano está en peligro del hundimiento.


E sto no es una broma y la evidencia de que es así, de que el fútbol mexicano ha entrado en una franca desaceleración que amenaza con hundirlo en un tobogán sin fondo no se debe solamente a la falta de recursos económicos; o a la falta de entrenador de la Selección Mexicana; o a la peregrinación azteca de varios clubes de todas las ramas de fútbol profesional; o a que ninguno mexicano ocupe un puesto de importancia en la FIFA; o a que Rafael Herrerías es ya dueño del Veracruz; o a la falta de contratos; o a la situación de extranjeros en el club y mexicanos para la selección; o que ningún mexicano ocupe un puesto de importancia en la FIFA; o a que solo Hugo, Torrado y Márquez sean calidad mundial de exportación, la prueba de que el fútbol mexicano se tambalea, es la actitud que asumen los propietarios de los clubes, a lo largo y a lo ancho de las Ramas Profesionales que integran a la Federación Mexicana de Fútbol.

Varios días después de que el nombre de Marcelo Bielsa se barajó como una opción para la Selección Nacional, de Primera División, resulta que Alberto de la Torre no era el responsable de la declaración ¿Leerá Don Alberto los periódicos o escuchará las noticias deportivas? Se busca al Ungido y no al integrador de un esfuerzo concertador para enfrentar de mejor manera el camino que llevará a México, si es que califica al Mundial de Alemania a ubicarse en un mejor momento futbolístico.

El mundo del fútbol se despedaza, Italia y Chile las más recientes pruebas pero, los directivos se prestan y sobre todo compran en éstos momentos en especial jugadores sudamericanos, cuando al mismo tiempo rebajan sueldos y proponen planes de productividad a los jugadores y no me refiero a los niveles de sueldo de Cuauhtémoc Blanco, al que más parece preocupar Galilea tanto o más que su futuro futbolístico, sino al jugador mexicano promedio, que gana en Primera División entre 50 y cien mil pesos mensuales ¿Será que es más rentable para los directivos comprar jugadores extranjeros para ganar algo para sus bolsillos que sanear las economías de su equipo en franca crisis económica, que impulsar a los jugadores mexicanos?

No lo sabemos, pero intuimos que para algunos es más rentable lo primero. Cuando uno ve ciertas contrataciones de jugadores de medio pelo, la sonrisa maliciosa no puede quitarse de los labios. No es lógico que quién quiere economizar, pida a los propietarios que desembolsen en jugadores que salvo raras excepciones no pasan del promedio en rendimiento. En España Futre afirmó que el Atlético le pagó el 60% del sueldo “por fuera” en la época de Jesús Gil ¿Aquí se hace también o todo está en regla?

En cualquier empresa de México sería motivo de escándalo, en la empresa del fútbol no, y eso es lo que llama la atención. Nombres, nombres, esperen un poquito, ya por ahí saltará la liebre, no se preocupen.

Los que quieren al fútbol, tienen que hacer algo, son muchos los que piensan necesario un cambio, un golpe de timón. Si no se quitan la arrogancia los que invierten en el fútbol mexicano para corregir defectos ancestrales, sin apoyo real y sostenido seguirá haciendo ricos a unos cuantos vivos y el perdedor será el mismo deporte, al tiempo, sabio consejero, dejamos si las hubieran las respuestas.


* Luis Ramón Carazo LR.CARAZO@RECORD.COM.MX

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