Es posible la permanecia de éxito de una organización a traves del tiempo
Por: Yolanda G. Núñez Palacios
Marzo 3, 2003

Las organizaciones se pueden estructurar de dos formas básicamente: estructuras mecanicistas y estructuras orgánicas, la diferencia entre las dos es lo que hace posible el desarrollo, crecimiento y expansión de las mismas. La estructura mecanicista se caracteriza por su gran complejidad, mucho formalismo y gran centralismo, en ella existe gran diferenciación horizontal, relaciones jerárquicas rígidas; por lo tanto existen también funciones rígidas que impiden el desarrollo de la creatividad, innovación y nuevas propuestas de parte sus integrantes. Mientras que en la estructura orgánica, la colaboración se da tanto vertical como horizontalmente, las funciones son adaptables, hay poco formalismo y la autoridad de decisión es descentralizada.


E l desarrollo de las organizaciones está sujeto entonces, a la forma de estructura organizacional, al desarrollo personal de sus integrantes en mayor grado de importancia que el desarrollo de su infraestructura, tecnología y sistemas de información. Todo esto está integrado en lo que se llama “iceberg organizacional”, que analógicamente está diseñado como un “iceberg”, lo que sale a la superficie, la estructura técnico-administrativo es decir, lo que se ve, es considerablemente menor que lo que se encuentra por debajo del agua y es ahí donde se encuentra el capital humano, la estructura psico-social de la organización, sus deseos, inquietudes, estímulos, motivaciones, capacidades, aptitudes, necesidades, aspiraciones, expectativas, que en realidad es lo que sustenta la base del iceberg, en pocas palabras es lo que aparentemente no se ve y es lo que verdaderamente contribuye al desarrollo.

Sin embargo, las organizaciones sociales al estar vivas, al estar dentro de un ciclo de vida natural, en un tiempo tuvieron que haberse concebido, entrar en un proceso de crecimiento, alcanzar un punto alto en la cima, en la plenitud de la madurez y tal vez pasado esto entrar en declive. La pregunta es cómo revitalizarlas en su madurez para evitar el deterioro, la respuesta encontrada hasta el momento era la de lograr el pleno desarrollo de los miembros para que estos a su vez impulsen el crecimiento integral de las mismas.

Con todo y esto hay organizaciones que se han tenido que retirar y no por falta de capacitación y actualización, sino por alguna razón extraña que provocó su obsolescencia, por haber perdido aceptación en el mercado y otras a pesar de su gran cantidad de años desde su fundación, permanecen vigentes, tanto o más que algunas de reciente creación y consideradas exitosas, como Coca Cola Co., Anderson Clayton, Ford Motor Co., Procter & Gamble, etc.

En el entorno donde se encuentra enclavada la organización se va a ver presionada por diferentes fuerzas motrices que provocaran cambios internos en las mismas, dichas fuerzas pueden ser: cambios en la tasa de crecimiento a largo plazo de la industria, cambios en cuanto a quien compra el producto y como lo usa, innovación en los productos, cambio en la tecnología, entrada y salida de compañías importantes, aumento en la globalización de la industria, nuevas preferencias de los compradores hacia un producto diferenciado en lugar de uno común y corriente y por último cambios en el costo eficiencia.

Ante tal aceleración en la que se presentan las fuerzas motrices las organizaciones se encuentran en un serio conflicto por los ajustes permanentes y constantes que se tienen que hacer. No olvidemos que existe una resistencia a cambiar por la inercia de permanecer cómodamente en la situación actual y los trastornos emocionales que se provocan ante la incertidumbre de lo nuevo y el temor al fracaso. En este sentido entendamos como cambio a la modificación de un estado, condición o situación. Es una transformación de características, una alteración de dimensiones o aspectos mas o menos significativos.

El Desarrollo Organizacional opta conscientemente por el cambio planeado como el único modo de que la organización y sus responsables puedan mandar en el proceso de cambio. Minimizando el riesgo de la deterioración, de la flexibilidad para cambiar y para anticiparse al cambio, de modo lúcido, proactivo, eficaz y saludable.

Las negociaciones exitosas son aquellas que anticipan las tendencias y responden a ellas de modo que satisfagan una necesidad a la vez que alcanzan los objetivos financieros de la empresa .

Para descubrir estas tendencias se debe analizar los cambios en el ambiente, en el comportamiento de los negocios y por supuesto los cambios en los consumidores.

La única certeza que tienen los profesionales de marketing, es que los cambios son inevitables. Una respuesta común al cambio consiste simplemente en reaccionar ante ellos conforme vayan presentándose (cambio por acomodamiento); sin embargo, si las empresas ya se han percatado de que el cambio es una constante, deberían tomar medidas estratégicas de carácter proactivo para mejorar el desempeño (cambio planeado) formulando estrategias de mercadotecnia orientadas hacia el mercado, dando prioridad al consumidor, manteniendo el contacto, buscando una diferenciación marcada para ser el mejor en algo y satisfaciendo a todos los que intervienen en el intercambio y no solo a los clientes. Por si fuera poco se debe adoptar una orientación global buscando siempre el establecimiento de relaciones duraderas (mercadotecnia de relaciones) y desarrollando la sensibilidad ambiental (mercadotecnia ecológica) en donde cada vez mas compañías se verán obligadas a dejar de pensar en el marketing como una forma de explotar solo una característica atractiva e interesante y empezar a realizar cambios operacionales realmente significativos.


ACHILLES de Faria Mello, Fernando
“Desarrollo Organizacional”, Ed. LIMUSA, México, 1989.
THOMPSON Artur, STRICKLAND A. J.
“ Dirección y Administración Estratégicas”, Ed. Mc Graw Hill, Mexico, 1999.
ACHILLES, Ob. Cit.
STANTON William, ETZEL M., WALKER B.
“Fundamentos de Mercadotecnia”, Ed. Mc Graw Hill, México, 1999.
KATZ, D. y KHAN, R. L.
“Psicología Social de las Organizaciones”, Ed. ATAS, Portugal, 1980.


* LAE Yolanda G. Núñez Palacios yolanda.nuñez@univa.mx
Maestra del Departamento de Mercadotecnia
Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA)

Click Here!