ATONÍA
Por: David Treviño
SEPTIEMBRE 11 2001

Ya es hora de romper los paradigmas a los que está sujeto el país y hacer de esto unaventaja para poder cambiar las reglas del juego.


C omentando con un buen amigo me dice que el siente atonía en la economía, no podemos definir exactamente la situación.

Nuestra infraestructura de comunicaciones no crece y con esto los más afectados son los que no pueden mover sus productos a precios adecuados o simplemente no llegan. Unas sabrosas y verdaderas Glorias (dúlce típico de nuez y leche quemada) de Linares Nuevo León sólo pueden encontrarse en Linares Nuevo León...

Contamos en nuestro país con producción de Acero, Vidrio y Cemento, pero no podemos contar con mejores carreteras y ferrocarril y la construcción está en atonía. Recuerden lo que hizo USA en la gran depresión: Construyó su sistema de carreteras.

Tenemos una cantidad tremenda de tierras y no producimos lo suficiente para comer y además no dejamos que alguien lo haga.

En telecomunicaciones nos falta tener la infraestructura y la que existe se encuentra cara y ahora hasta por el minuto de acceso a Internet se están peleando las telcos.

Te hablan para ofrecerte tres meses gratis de Internet pero el Broadband es sólo para las empresas, sí es el caso de la empresa de los anuncios. Pues para que hacen y promueven los servicios si el consumidor no tiene acceso.

No tenemos dinero, pero para e-México nos están visitando en procesión casi religiosa los representantes de HP, Microsoft, Compaq e Intel y se asume que se conseguirán mil millones de presupuesto.

Nuestras organizaciones fomentan el miedo a equivocarse y castigan la creatividad. En general no recompensan el "empowerment" aunque supuestamente lo promueven y al final del día mejor no se hacen las cosas con tal de no equivocarse.

Discriminamos a las empresas que nacen porque o son pequeñas, o no tienen financiamiento, o son de mexicanos, o dan oportunidades a mujeres, o tienen problemas de flujo, o asumimos que no saben lo suficiente, o porque se meten a la tecnología. Culturalmente fincamos o el changarro o el monopolio, pero no la cultura emprendedora e innovadora y las empresas que pueden surgir alrededor de esta cultura emprendedora.

En muchas empresas se discrimina a la mujer y el casarse (o embarazarse) es sinónimo de renuncia automática.

Y aunque nuestra cultura discriminatoria dista del Apartheid, se discrimina a los gorditos, morenitos y todo lo que huela a autóctono, si no eres güero o tienes estudios en USA, no tienes nada que hacer.

A las juntas de trabajo se llega sin agenda y se salen sin resultados. Yo que siempre llego puntual, si te citan a las x horas y no llegan a las x horas es una majadería y un desperdicio de tiempo.

No se asumen responsabilidades ni compromisos, porque no se delega la autoridad que con lleva la responsabilidad. Si no toma la decisión el mero mero, nada se decide.

El no planear en nuestra cultura parece que se toma como una ventaja competitiva y no como lo que es una: desventaja sustentable.

Nadie te puede dar una fecha de entrega, no puedes ofrecer un precio sin entrar en una discusión sobre el descuento cual mercado de abastos. Terminas pagando más, porque las cosas no salen a tiempo, pero de la negociación de precio sales feliz porque conseguiste bajarle al precio.

Las organizaciones de servicio se encuentran agobiadas porque tienen mucha demanda pero no pueden satisfacerla porque nadie paga lo que debería por un buen servicio.

Y para acabarla, no pensamos global, aunque actuemos locales.

Un amigo que fue a Europa me trajo un llavero de Finlandia, a mi esposa un amiga le trajo un llavero de Nueva York. Los dos llaveros, aunque diferentes tienen el mismo estilo (el centro gira sobre un eje y el acabado es en metal mate - muy bonitos por cierto).

Doble contra sencillo que es la misma empresa la que los fabrica y sólo cambia el centro del llavero y esto lo hace a nivel mundial.

En Monterrey no se vende la Sol en lata, no vaya a ser que la Tecate se vea afectada y que cuando la Corona se ponga en lata, ¿vamos a gritar foul? Y para terminar no se gana la copa América (cosa que en realidad me es intrascendente ya que considero al futbol como una de las grandes tragedias del México moderno porque confundimos la pasión con el pasatiempo y los deportes son pasatiempo. Además de que son pocos los sobrios que vean un partido -conste no dudo que existan sobrios futboleros).

Una cadena comercial del norte del país anuncia con bombo y platillo que ahora vende de la otra cerveza (de la que no hecha por la empresa localita).

En resumen nos falta jugar en equipo, pero reconocer que se requieren los individuos de alto rendimiento. Que el buscar la riqueza no es inherentemente malo, aunque siempre nos enseñen otra cosa, si tienes la humildad para reconocer que el dinero no es tuyo sino que lo estás administrando.

Además de que debemos respetar el derecho y propiedad individual. Creo que no podemos pensar en crecimiento económico si no se respeta la propiedad privada (incluyendo lo que está abajo de tu terreno) y no se entiende que requerimos inversión que no tenemos, en resumen, si no trabajamos en equipo con otras naciones.

Debemos hacer de nuestra vecindad con la primer economía del mundo una ventaja y cambiar las reglas del juego. Ayer leí que aún con sus retos y una población mucho menor a la nuestra, Canadá algo ha aprendido. Debemos anotar goles, porque así es como se ganan los partidos.

En vez de preguntarte con desdeño ¿Porqué hacerlo?, mejor afirma con ánimo: ¡Porque no hacerlo!. La clave es acabar con la complacencia y pensar hacia adelante.

Ya estuvo bueno de atonía y de tener miedo de ser fregones. Y para el que me pregunte como, pues fregándose.


* David Treviño dtrevino@clibre.com

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