Reubicando el posicionamiento
Por: ADRIANA RODRÍGUEZ
MARZO 8, 2001

A pesar de los cambios que continuamente ocurren en la forma de ofrecer y demandar productos, hay elementos que permanecen sin mucha diferencia.


E l posicionamiento de un producto es uno de ellos; el cual se sigue definiendo como el proceso en el que un ancla psicológica se ubica en la mente del cliente para que éste la ubique con un producto y lo prefiera sobre otros.

Tienes que elegir entre atraer a un segmento y no a otros porque la gente debe sentir que conoces sus necesidades particulares; o en posicionar tu marca por su beneficio, cuyo poder está en la importancia que tiene para la gente.

Otra opción es ubicarte en el mapa mental del consumidor por tu precio, es decir identificarte por un precio alto o bajo, teniendo muy en cuenta analizar los márgenes del producto si decides posicionarte con el precio bajo; o bien, por el canal de distribución que puede ser un posicionamiento muy visto, pero efectivo.

Te puedes diferenciar en un canal donde tu competencia no se encuentre y por eso te diferencía la gente. En este negocio es muy probable que te copien pero recuerda que el que pega primero pega dos veces.

Ubicando el tipo de posicionamiento que quieres aplicar a tu producto hay siete cualidades que no están de más tener en cuenta:

1.- Relevancia. Para el segmento que diriges tu producto debe ser muy importante los beneficios que resaltan, podrás tener un producto super diferenciado más si no los enganchas a ellos, no funciona.

2.- Claridad. Siempre procura comunicar el mensaje de manera sencilla y de rápida comprensión. No queremos que la gente tarde semanas en entender si la campaña dura tres meses. Aquí también es importante medir el grado de sofisticación de la audiencia de manera que hagan match con el mensaje.

3.- Distinción. Si quieres lograr un posicionamiento en la marca es necesario procurar distinguirte entre tu competencia. Si no lo haces de ésta manera, querrás ganar consumidores de la industria mediante promociones y guerra de precios lo que no te servirá para mantener una equidad de marca a largo plazo.

4.- Coherencia. En otras palabras, se trata de tener todos los elementos alineados bajo un mismo enfoque. No puedes tratar de posicionar una marca con un nivel de sofisticación elevado, agarrando como ejemplo extremo a Armani y anunciar su ropa en las ofertas de Soriana sin desmerecer esta última pero sí enfatizando que son audiencias distintas.

5.- Compromiso. Obviamente posicionar una marca no es una decisión que se tome a la ligera y puede causar cierto nerviosismo por los posibles retos que conlleva esta decisión. Sin embargo, una vez tomada, se tiene que adquirir el compromiso de seguir con lo planeado y darle cara a las posibles críticas que surjan.

6.- Paciencia. Nada se hace de la noche a la mañana y mucho menos mantener una marca en la mente del consumidor. La paciencia es otro factor que hay que procurar en el proceso del posicionamiento de una marca. Tampoco se trata de dormirse en sus laureles, sino tener un control en los tiempos de ejecución de la estrategia y no desanimarse si no se ven resultados en una semana.

7.- Valentía. Adoptar una posición requiere coraje y es más fácil defender una marca si sabes que su posicionamiento tiene sentido estratégico por lo que es conveniente preparar tus argumentos. Solucionando esto, es hora de sacar las pistolas.

El ubicar una marca en tu industria no se refiere a un acto pasivo y menos si en el proceso intervienen influenciadores difíciles de controlar. Por esto, la planeación tiene que contener el elemento adaptativo por todos los cambios que tiene el mundo, de manera que tu marca pueda moverse levemente con la brisa de transformaciones que tiene el consumidor.

Ahh! y no olvidar que si en algún momento llegan las dudas de si es correcto o no lo que se está ejecutando, dense una vuelta por el punto 6.


* Adriana Rodríguez arodriguez@hipermarketing.com
Es Licenciada en Mercadotecnia del ITESM