Frialdad tecnológica vs. calidez humana
Por: FRIDA GUZMÁN
SEPTIEMBRE 2000

Computadoras, fax, DVD, "quemadores de CD", el Internet, etc. son tecnologías que evolucionan constantemente. Todo tipo de tecnología, desde entretenimiento hasta necesidades empresariales, es parte fundamental de toda persona del nuevo milenio. La tecnología cada vez toma más control sobre nuestras vidas.


Y a acostumbrado al buen sonido de un CD, ¿quién compraría un cassette? Después de jugar al "play station", ¿quién jugaría al Atari? (aparte que ya ni existe). Cuando se ha comprobado la eficiencia de escribir una carta a computadora, ¿quién recurriría a una máquina de escribir?

Lo físico nunca será igual a lo virtual. Una tarjeta cibernética jamás será igual que una "Hallmark" con mensaje a puño y letra de una persona. Recibir un ramo de flores por e-mail, no se podría comparar con el hecho real. No porque en Internet se encuentre toda clase de información, dejarán de existir las bibliotecas. Pero es más práctico y de eso no hay duda.

La tecnología nos está haciendo esclavos de ella misma. Nos está acostumbrando a eficientar procesos, a comunicarnos con más facilidad y rapidez, y simplemente a necesitarla como si fuera algo básico como el alimento.

Si vemos a la tecnología de distintos ángulos, podríamos decir que tiene sus ventajas y desventajas, exploremos algunas de ellas:

Permite que la comunicación sea más rápida, sin embargo, es menos personal.- Por mucho tiempo, las cartas y los telegramas eran la manera más efectiva de comunicarse de un lado del mundo al otro, ahora con el correo electrónico o el fax, esta actividad es más sencilla y mucho más rápida. Y no sólo se utiliza el correo electrónico, los "chats" o algún otro programa de comunicación instantánea permiten estar en contacto.

Hablando de la rapidez, se puede enviar y recibir contestación de un e-mail en tan sólo unos minutos; mientras que una carta tarda días en llegar a su destino, días en que la persona conteste, y otros días más en que llegue a su nuevo destino.

Nada es igual a la interacción humana. El teléfono es más personal que mandar un e-mail. Mientras sea posible , hay que tratar de comunicarse personalmente.

También está el factor económico. Es más barato enviar "n" e-mails, a realizar "n" llamadas a cientos de ciudades en todo el mundo. Aunque quizá, los aparatos necesarios no son más económicos.

No hay duda de que la tecnología de hoy mejora el traspaso de información. Pero la comunicación es más que eso. Hay cosas, situaciones que las palabras no pueden transmitir. Pero otro tipo de comunicación, como la no verbal, por ejemplo, sí lo hace. Y esto se logra físicamente, en persona.

La tecnología nos hace ahorrar tiempo, pero sólo para hacer lo mismo.- ¿De qué sirve que hagamos las cosas más rápido, sólo para hacer más actividades similares?

Es más práctico enviar 10 e-mails, por ejemplo a escribir 10 cartas, ir al correo, comprar timbres y enviarlas... definitivamente. Pero si el tiempo que ahorramos lo vamos a usar también en el tipo de actividades que saturan nuestra vida diaria, ¿dónde quedó ese tiempo?

¿No sería mejor relacionarse un poco más personalmente con los compañeros de trabajo? Esto indiscutiblemente reditúa a futuro, porque se incrementa la dedicación, el ambiente de trabajo es más próspero y la gente se tiende a comprometer.

¿O ponerle un poco más de atención a nuestras actividades no laborales? Los aspectos personales tienen una influencia directa en nuestro comportamiento, y aunque frecuentemente se dice "la ropa sucia se lava en casa" es difícil no acarrear las preocupaciones a la oficina; por eso es importante no descuidarlos y evitar ser un "workaholic".

La tecnología hace que nos comuniquemos más, pero de manera menos sensible.- Es más práctico enviar un correo electrónico, o "chatear" por el "icq", lo que quizás nos hace estar más en contacto con amigos foráneos, o con oficinas internacionales. Sin embargo, es una comunicación impersonal y hay gentes para las cuales, son medios sólo para comunicar situaciones laborales, no personales.

Aquí también puede entrar el factor económico. Con los viajes de negocios, es mucho menos caro mantener contacto con los compañeros de trabajo y estar al tanto de las distintas situaciones por medio de la tecnología. Ya hasta por el Internet se pueden hacer llamadas de larga distancia como si fueran locales (claro, con el equipo necesario).

La comunicación por medio de la tecnología es fría, la comunicación personal es mucho más cálida.- Este punto no requiere de mucha explicación, una carta, un e-mail, un fax, no van acompañados de gestos, de tonalidades de la voz o movimientos corporales. Estar con alguien físicamente nos permite esto y más.

Para toda regla hay una excepción. Siempre habrá quien prefiera los medios impersonales si le cuesta trabajo comunicarse personalmente. Y viceversa. Pero la conclusión, indiscutiblemente es la misma: hay que usar la tecnología para complementar la comunicación, no para suplirla.


* Frida Guzmán fguzman@hipermarketing.com
Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación de la UDEM